Triston Casas, el primera base de los Red Sox, ha vuelto a ser el centro de atención en la MLB, esta vez no por sus habilidades en el campo, sino por su excéntrica forma de estirarse antes de los juegos.
Semidesnudo y con una máscara de Spiderman: la rutina de Triston Casas de los Red Sox
Si creías que habías visto todo en el béisbol, prepárate, porque Casas podría ser el nuevo ícono de los superhéroes… o al menos del estiramiento creativo.
Todo comenzó en un soleado martes antes del juego contra los Azulejos de Toronto, cuando Triston Casas decidió realizar su rutina de estiramientos con un estilo digno de un casting para el próximo reboot de Spider-Man o Deadpool.
En el césped del estadio, Casas fue visto con un pasamontañas peculiar, unos lentes de sol que ni el mismísimo Cyclops envidiaría, y un short amarillo tan llamativo que los jardineros de Toronto probablemente lo vieron desde el outfield.
ah yes, Triston Casas, the classic pregame ritual
(via @NESN)pic.twitter.com/VPhU9h0uTB
— FOX Sports: MLB (@MLBONFOX) August 27, 2024
Te podría interesar:
- Johnny Damon insinúa traer a un viejo conocido para que los Yankeen queden campeones
- ¡Tiguerazo! Marcell Ozuna se “aprovecha” de la lesión de Luis Arráez en la pelea por el título de bateo
- Derek Jeter tilda de fracaso la temporada de los Yankees si no pasa esto
A pesar de su intento de pasar desapercibido, sus movimientos atléticos, una combinación entre parkour y yoga extremo, hicieron que todos los ojos se fijaran en él.
Y si eso no fuera suficiente, esta no es la primera vez que Casas se encuentra en el ojo del huracán por sus hábitos previos al juego.
Ya en una ocasión anterior, los críticos levantaron las cejas (y seguramente unos cuantos memes) debido a su forma tan poco ortodoxa de prepararse, pero como buen rebelde, a Casas parece no importarle en lo más mínimo.
¿Criticaron a Triston Casas por esto?
Y es que a Triston Casas se le nota en su cara: las críticas se le resbalan como un lanzamiento a la tierra.
A pesar de las miradas curiosas y los cuchicheos, Casas se concentró en su rutina, se paró en la caja de bateo con su característica actitud despreocupada y terminó contribuyendo a la victoria de los Red Sox 6-3 sobre los Azulejos.
Con dos carreras anotadas, un imparable y una carrera impulsada, demostró que, más allá de los estiramientos dignos de un show de circo, sigue siendo una pieza clave en el equipo de Boston.
Casas regresó hace apenas un par de semanas, luego de una larga recuperación por una fractura en las costillas que lo mantuvo alejado del diamante desde abril.
Mientras algunos se preguntaban si el tiempo fuera lo afectaría, Casas regresó más fuerte… y más raro que nunca. Parece que el descanso le permitió pulir sus habilidades tanto de béisbol como de comedia.
Así que, ¿Triston Casas es un héroe o un villano? Tal vez es ambos, o ninguno. Lo cierto es que su particular manera de estirarse ya forma parte del folclore de los Red Sox.
Quizás no siga los libros de etiqueta deportiva, pero con actuaciones así, ¿a quién le importa? A fin de cuentas, si funciona, funciona. Y por ahora, parece que su método único de preparación, entre posturas imposibles y disfraces improvisados, está dando resultados.


