¿Shohei Ohtani es el nuevo Bobby Bonilla?

Hoy es primero de julio, y Bobby Bonilla recibirá 1.193.428,20 millones de dólares

Bobby Bonilla y Shohei Ohtani

Bobby Bonilla y Shohei Ohtani

Cada 1 de julio, los fanáticos del béisbol celebran el “Bobby Bonilla Day”, una fecha que ha adquirido un significado especial en el mundo del deporte.

Este día, los Mets de Nueva York le pagan a Bobby Bonilla $1,193,248.20, una cifra que ha capturado la imaginación de todos los seguidores del béisbol. Pero, ¿cómo llegó a existir este día y qué lo hace tan especial?

Aquí te contamos la historia y cómo se compara con algunos de los contratos más notorios de la MLB actual.

Bobby Bonilla, un jugador que en su mejor momento fue uno de los más destacados de la MLB, se ha convertido en un símbolo de la gestión financiera en el deporte.

A finales de los años 90, Bonilla estaba en su segundo período con los Mets y tuvo una temporada 1999 para el olvido, lo que llevó al equipo a dejarlo ir. Sin embargo, aún le debían $5.9 millones por la temporada 2000.

Bonilla y su agente, Dennis Gilbert, propusieron un acuerdo de pago diferido que extendería el monto adeudado a lo largo de 25 años, comenzando en 2011 y terminando en 2035, con un interés anual del 8%.

Los Mets aceptaron, creyendo que las inversiones del propietario Fred Wilpon con Bernie Madoff seguirían rindiendo altos retornos. Este acuerdo resultó en pagos anuales de $1.19 millones, sumando un total de casi $30 millones.

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¿Shohei Ohtani es el siguiente Bobby Bonilla?

El anuncio del contrato de Shohei Ohtani con los Dodgers en diciembre causó un gran revuelo.

El contrato de $700 millones, con solo $20 millones pagados inicialmente y el resto diferido, marcó un nuevo récord en la MLB. Esta estructura de pago diferido, aunque impresionante, nos recuerda inevitablemente al acuerdo de Bonilla.

Mookie Betts, otra estrella de la MLB, también tiene un contrato significativo con una gran parte diferida.

Su acuerdo de $365 millones con los Dodgers incluye $115 millones en pagos diferidos, lo que refleja una tendencia en la gestión financiera de los equipos para manejar grandes contratos sin impactar significativamente el tope salarial en el corto plazo.

Chris Davis, quien firmó un contrato de $161 millones con los Orioles de Baltimore, también es conocido por su mal desempeño en las últimas temporadas.

Davis se retiró en 2021, pero su contrato incluye pagos diferidos que se extienden hasta 2037, totalizando $59 millones. Este tipo de contratos demuestran cómo las apuestas a largo plazo pueden ser riesgosas para los equipos.

Bobby Bonilla no fue el primero ni el único en asegurar un acuerdo de pago diferido. En 1984, el relevista Bruce Sutter firmó con los Braves un contrato que, debido a los intereses, le pagaría $47 millones. Otros como Bret Saberhagen y Ken Griffey Jr. también tuvieron acuerdos similares.

Estos contratos, aunque menos conocidos que el de Bonilla, establecieron precedentes importantes.

En la última década, los pagos diferidos se han vuelto más comunes.

Jugadores como Max Scherzer, Jacob deGrom, Chris Sale y Nolan Arenado han firmado contratos con grandes sumas diferidas, beneficiándose de posibles ventajas fiscales y permitiendo a los equipos distribuir sus compromisos financieros a lo largo de varios años.

En conclusión, el “Bobby Bonilla Day” es un recordatorio fascinante de cómo la creatividad en la gestión de contratos puede tener un impacto duradero en el béisbol. Mientras las superestrellas de hoy como Shohei Ohtani y Mookie Betts firman acuerdos cada vez más complejos, la historia de Bonilla sigue siendo una lección y una curiosidad que los fanáticos del béisbol celebran cada año.

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