El béisbol de Grandes Ligas podría tener su primer equipo de estrellas activas en unos Juegos Olímpicos en la historia de la MLB, pero la negociación entre la liga y el sindicato de jugadores (MLBPA) está en un punto muerto que amenaza todo el plan. No es que los peloteros se nieguen a ir a Los Ángeles 2028: el problema es la cláusula que la MLB quiere imponer, que colocaría a cualquier jugador seleccionado que rechace participar en la lista de restringidos del 12 de julio al 3 de agosto, sin cobrar un solo dólar ni acumular tiempo de servicio para su retiro.
El punto más explosivo: participación forzada o castigo laboral
La propuesta de la MLB es clara y el sindicato la rechaza de plano: cualquier pelotero seleccionado para representar a su país en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 que se niegue a ir —sin una razón previamente aprobada— sería colocado en la lista de restringidos hasta el 3 de agosto, perdiendo su sueldo y, más grave aún, el tiempo de servicio que necesita para llegar a la agencia libre. El comisionado Rob Manfred también tendría facultad para disciplinar ‘por causa justificada’. Para la MLBPA, eso equivale a una violación directa de los derechos laborales de sus agremiados.
La liga argumenta que necesita una garantía de que sus estrellas efectivamente van a ir si los equipos ceden el control de sus jugadores durante once días de temporada regular. Pero el sindicato no está dispuesto a firmar un documento que convierta la participación olímpica en una obligación con consecuencias económicas reales. El modelo que la MLBPA quiere replicar es el que el COI firmó con la NHL y la NHLPA para el regreso del hockey profesional a los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026, un acuerdo que se cerró alrededor de siete meses antes del inicio de esos Juegos —y sin cláusulas punitivas de ese calibre.
La logística tampoco ayuda a cerrar el trato. Según reportes, LA28 ofreció 435 habitaciones de hotel adicionales a las ya reservadas, pero las condiciones de acreditación y boletos para los familiares de cada pelotero siguen siendo un punto de fricción. Para jugadores acostumbrados a los contratos más generosos del deporte profesional, esos términos no se sienten como el trato que merece representar a su país en un evento histórico.
El calendario olímpico y qué está en juego realmente
Si hay acuerdo, la MLB planea pausar la temporada regular once días. El torneo de béisbol arrancaría el 13 de julio de 2028 en el Dodger Stadium y las medallas se disputarían el 19, con los jugadores regresando a sus equipos días después. Para acomodar esa ventana sin extender la postemporada hasta noviembre, la liga propone adelantar el inicio de la temporada 2028 al 23 de marzo.
El torneo ya tiene tres clasificados: Estados Unidos (como anfitrión), República Dominicana y Venezuela, los dos últimos gracias al Clásico Mundial de Béisbol 2026. Los tres cupos restantes se definirán entre 2027 y principios de 2028. Lo que está sobre la mesa no es si el béisbol va o no a los Juegos —el COI ya lo confirmó en 2023—, sino si el torneo contará con las estrellas de Grandes Ligas o si la MLB termina mandando jugadores de ligas menores y universitarios, como ocurrió durante décadas antes de Barcelona 1992.
El béisbol tiene una historia en los Juegos que combina gloria y olvido: debutó con medalla en Barcelona 1992, sobrevivió hasta Pekín 2008 y fue excluido en dos ediciones consecutivas antes de regresar en Tokio 2020, donde Japón se llevó el oro. LA28 representa la oportunidad más grande que ha tenido el béisbol de mostrarse en casa con sus mejores jugadores activos. Perderla por boletos de hotel y una cláusula de castigo sería, en palabras simples, un error que el deporte no puede permitirse.


