Los New York Mets entran al receso del Juego de Estrellas 2026 con un récord de 40-57, últimos en la División Este de la Liga Nacional y a 16 juegos del primer lugar. La organización que apostó 765 millones de dólares por Juan Soto —el contrato más grande en la historia del béisbol— y construyó uno de los rosters más costosos de la temporada ahora se prepara para ser vendedora en la Fecha Límite del 3 de agosto, con prácticamente todo su plantel disponible para ser intercambiado.
Quién se va y quién se queda en Queens
Según un ejecutivo rival citado por SNY, los Mets notificaron a otros equipos que casi todo el roster está en el mercado. Las únicas excepciones son cinco nombres: los prospectos Carson Benge, A.J. Ewing, Christian Scott y Nolan McLean, más la estrella Juan Soto, quien lidera la Liga Nacional con un OPS de.965 y es el único All-Star del equipo en 2026. El resto, en teoría, tiene precio.
El activo más cotizado es Freddy Peralta. El lanzador firmó en el offseason con la expectativa de ser un as de rotación, pero terminó el primer semestre con un ERA de 4.81 en 18 aperturas y su tasa de ponches del 21.8% es la más baja de su carrera. Aun así, su historial como All-Star múltiple sigue generando interés en el mercado — jugadores como Peralta que cambiaron el rumbo de su equipo al ser intercambiados. En el bullpen, A.J. Minter (ERA 1.42 en 19 innings) y Brooks Raley (ERA 2.04 en 35.1 innings) son agentes libres al final de la temporada y representan el retorno más limpio en prospectos. Clay Holmes también podría salir si se recupera a tiempo de una fractura de peroné.
El primer movimiento ya ocurrió: los Mets intercambiaron al lanzador David Peterson a los Cubs de Chicago por el prospecto de primera base Cole Mathis, una señal clara de la dirección que tomará la organización antes del 3 de agosto.
Cómo se construyó el colapso más caro de la temporada
Hace exactamente un año, los Mets estaban 55-42 y competían por la División Este. Hoy tienen las probabilidades de playoffs en 0.7% y el calendario más difícil restante de toda la MLB (.539 de porcentaje de victorias de rivales pendientes). La caída no se explica con un solo factor.
El dueño Steve Cohen armó en el offseason un roster que sobre el papel era el más ambicioso de la franquicia: además de Soto, añadió a Bo Bichette, Marcus Semien, Luis Robert Jr. y al propio Peralta. Nada funcionó en conjunto. El equipo jugó béisbol de.384 desde el 8 de abril hasta el receso, Carlos Mendoza fue despedido como manager en plena temporada y Andy Green asumió de forma interina. Cohen reconoció públicamente estar ‘extremadamente preocupado’ y señaló fallas en el sistema de ligas menores y en el desarrollo de prospectos. El GM David Stearns conserva su puesto, pero la presión sobre toda la organización es evidente.
La estrategia de cara a agosto apunta a acumular pitcheo joven para intentar competir en 2027, con la esperanza de que el núcleo de Soto y Francisco Lindor —ambos bajo contratos largos— pueda sostener un proyecto a mediano plazo. Por ahora, la Fecha Límite del 3 de agosto será el primer examen real de qué tan profundo está dispuesto a reconstruir Cohen.


