El Día Inaugural de la temporada 2026 de las Grandes Ligas no solo dejó emociones dentro del terreno, sino también fuera de él. En las últimas horas, se ha viralizado un video que ha generado todo tipo de reacciones entre fanáticos de los Mets: el saludo entre Juan Soto y Francisco Lindor, dos de las principales figuras del equipo, fue notablemente seco y distante.
Las imágenes muestran cómo ambos jugadores apenas intercambian un gesto breve, sin la energía ni la complicidad que sí exhiben con otros compañeros del roster. Esto ha llamado poderosamente la atención, especialmente porque en el mismo video se observa a ambos peloteros con saludos más efusivos, personalizados e incluso bromistas con otros integrantes del equipo.
The 2026 Mets Opening Day lineup! pic.twitter.com/ct1sgwcmna
— SNY Mets (@SNY_Mets) March 26, 2026
El contraste fue suficiente para que las redes explotaran.
No es la primera vez que este tipo de situaciones genera ruido alrededor del clubhouse de los Mets. Desde la llegada de Soto al equipo en 2025 tras firmar el contrato más grande en la historia del deporte, han surgido rumores ocasionales sobre una posible falta de química con Lindor, quien ha sido durante años el rostro y líder emocional de la franquicia.
Aunque nunca ha habido una confirmación oficial de conflictos, sí han existido reportes de “drama” interno en el pasado, algo que incluso el propio Soto ha intentado dejar atrás públicamente de cara a la temporada 2026.
Sin embargo, este tipo de momentos, aunque pequeños, suelen alimentar la narrativa.
En un equipo cargado de talento y expectativas, donde Lindor sigue siendo el referente del clubhouse y Soto la gran superestrella ofensiva, la química entre ambos será clave para las aspiraciones de campeonato.
¿Se trata simplemente de un instante sin importancia captado por la cámara? ¿O es otra señal de una relación que nunca ha terminado de fluir del todo?
Por ahora, no hay respuestas claras. Pero en Nueva York, donde cada gesto se analiza al detalle, un saludo frío puede convertirse fácilmente en una historia caliente.
