Si hay alguien que ha logrado silenciar a los críticos con su bate, ese es Gleyber Torres. Desde el 21 de agosto, el segunda base de los Yankees de Nueva York ha estado bateando con una consistencia que deja a más de uno con la boca cerrada y a otros preguntándose si realmente fue un buen día para ser un “hater”.
¿Dónde están los haters? Gleyber Torres tiene unos números que mostrarles
Con un promedio de .327, 16 hits, 2 jonrones y 9 carreras impulsadas en 49 turnos al bate, Torres ha demostrado que, cuando el momento lo requiere, él está listo para responder, especialmente ahora que se ha consolidado como el primer bate de los Yankees.
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¿Y quién lo hubiera pensado?
Después de una temporada que, siendo sinceros, ha sido una montaña rusa para los Yankees, Torres se ha levantado como un héroe inesperado en la alineación.
Mientras que otros intentaban llenar el hueco en el primer puesto del orden al bate, desde Anthony Volpe hasta D.J. LeMahieu, sin mucho éxito, Torres se ha apoderado del rol y ha dado resultados que no solo han sorprendido a la afición, sino que también han revitalizado la ofensiva del equipo.
Pero la pregunta que ahora resuena en la mente de los Yankees es inevitable: ¿qué harán con Torres el próximo año? Con estos números, Torres ha puesto a la directiva en una posición difícil.
Después de todo, no todos los días encuentras a un bateador que, además de tener un promedio sólido, es capaz de ver más pitcheos que la mayoría y desgastar al lanzador contrario como si fuera su pasatiempo favorito.
No es casualidad que Torres esté entre los jugadores que más pitcheos ven por turno en la Liga Americana, y su habilidad para mantenerse en la caja de bateo, conectando esos fouls interminables, es justo lo que se necesita de un primer bate efectivo.
Entonces, ¿qué significa esto para los Yankees? Pues, con una temporada como la que ha tenido Torres desde agosto, sería una locura no considerar firmarlo nuevamente.
Claro, ha habido altibajos, pero su desempeño reciente lo ha colocado en una posición donde es imposible ignorar su contribución al equipo.
Además, ha demostrado que puede ser una pieza clave en la ofensiva, justo cuando el equipo más lo necesita.

