Paul Moore. joe.ie/movies-tv. Diciembre de 2019.
¡Lado izquierdo! ¡Lado fuerte! Que película.
Con la triste noticia de que Herman Boone ha fallecido, sentimos que es el tiempo perfecto para rendir tributo a la gran actuación de Denzel Washington como el famoso entrenador de futbol americano.
En el curso de cuatro décadas, pocos actores han podido igualar a Washington en términos de presencia en la pantalla y destreza, debido a que él tiene la habilidad para magnificar cualquier material.
Pregúntese esto, ¿Cuándo fue la última vez que no disfrutó una actuación de Denzel Washington? Aún en películas ‘promedio’, es increíblemente apreciable porque hay algo magnético y agradable en sus actuaciones.
Además de esto, sus papeles usualmente son definidos por una integridad, decencia y fortaleza que es imposible no asociar con el propio actor.
A través de su carrera, Washington ha hecho algunas películas resonantes pero una que ha obtenido con justicia la denominación de clásico de culto es Remember the Titans.
Hoy en día, la película tiene 48% de aceptación en Metacritic (queridos críticos, cuelguen su cabeza en vergüenza), la historia de una escuela local de Virginia que ve fusionarse una escuela de estudiantes negros con otra de blancos en 1971, merece algo de cariño.
Aquí van algunas de las razones por las que siempre recordaremos a los Titanes.
El Entrenador Yoast.
Mientras la actuación de Washington como el entrenador Herman Boone es el epicentro de la película, no se puede negar el papel que tuvo el entrenador Yoast en galvanizar este equipo. Justo desde el comienzo, él es quien da el ejemplo debido a que interviene para evitar que sus jugadores vayan al centro a enfrentar, y potencialmente pelear, a los participantes de los disturbios. Él sabía que Virginia era un polvorín de tensiones raciales y quería que sus jugadores dieran el ejemplo y se sobrepusieran a ese odio.
Hay algo entrañable acerca de su hija, Sheryl Yoast, que defendía el legado de su padre y le disgustaba el entrenador Boone. A diferencia de la gente de la ciudad a Sheryl solo le disgusta el carácter de Washington porque está tomando el trabajo de su padre y poniendo en peligro su lugar en el salón de la fama.
A pesar de algunos problemas y tensiones iniciales que ocurrieron durante el campamento de entrenamiento, el trabajo de Yoast en la defensa de los Titanes demostró ser crucial y su visión para convertir a Petey en linebacker fue un momento importante que ayudó a transformar el equipo.
En sus propias palabras: “Usted le ha enseñado a esta ciudad como confiar en el alma de un hombre más que en la apariencia de este”.
Él sacrificó su legado solo para ver que le dieran un trato justo al ‘Entrenador Boone de los Titanes’. Es un inquilino del salón de la fama en nuestro libro.
La introducción de los Titanes.
En un equipo tan dividido y distraído, va a hacer falta una tremenda introducción para enfocar la mente de cualquiera y atravesar el ruido de la división racial y la tensión socio-política.
Entonces el entrenador Boone y su habilidad única entró en acción.
“No hay un holgazán en las calles que luzca tan andrajoso y ridículo de lo que yo parezco ahora” fue un gran momento personal pero la mejor escena está reservada para el pobre Petey.
Realmente no debería haber estado sonriendo.
“Vine a ganar”
Justo desde el momento cuando es presentado a todos los miembros blancos del cuerpo técnico de los Titanes, queda claro que el entrenador Boone es un hombre a tomar muy en serio.
Se planta por encima de las burlas y plantea respuestas como “No me rasco la cabeza a menos que me pique y no bailo a menos que oiga algo de música. No me dejaré intimidar”. El hombre tiene hielo en las venas.
Más adelante en la película aprendemos que él marchó con el Dr. King y se mantuvo firme contra el Klan. Este es un hombre de principios y honor, por el poder de Cristo, no se debe jugar con él.
Antes de notar el error de sus maneras y adentrarse en la filosofía del equipo, hay que recordar el momento cuando Bertier hizo una jugada poderosa antes de subir al bus.
“Una vez que subes a ese bus no vas a contar más con tu mamá. Tienes tus hermanos en el equipo y a tu papá. ¿Sabes quien es tu papá, no? Gary, si quieres jugar en este equipo de futbol americano, contéstame cuando te pregunto quien es tu papá. ¿Quien es tu papá, Gary? ¿Quién es tu papá?
Eso es la dirección de un hombre.
En cuanto al manejo del liderazgo, hay algo terrorífico en líneas como “el agua te debilita”, “esto no es una democracia. Es una dictadura. Yo soy la ley”, y “dejas caer un pase, correrás una milla. Pierdes una asignación, correrás una milla. Dejas caer la pelota, y romperé mi pie en tus partes de John Brown”,
Boone es también un amable hombre de familia y también está ese raro momento cuando lo vemos vomitar antes del gran juego. Él sabe que una sola derrota le puede hacer perder su trabajo.
En este ambiente, solo un actor de la calidad de Denzel puede desarrollar esas líneas y escenas con la gravedad que requieren. Todo eso sin embargo palidece en comparación con su discurso monumental.
¡Los Titanes se mueven con el Poder del Soul!
De muchas maneras, el verdadero punto de inflexión de la película no tuvo absolutamente nada que ver con futbol americano.
Recuerden la escena cuando Louie Lastik (Ethan Suplee) se para en el comedor y empieza a decirles a todos de lo mucho que él y ‘The Rev’ valoran la música de The Temptations.
En ese momento, todo el equipo se avergonzó por la decencia, humanidad y ética de equipo de Louie porque aunque estaba lejos de ser un jugador estrella, era el único que deseaba ver más allá del color de la piel de alguien en busca de un amigo nuevo. Para Louie, cada persona, blanca o negra, era su compañero.
El equipo cambió después de ese momento y por la insistencia del entrenador Boone de que cada jugador debía conocer a sus compañeros de raza diferente.
Además de esto, también hay muchos episodios de momentos musicales memorables a lo largo de la película. Hay canciones de james Taylor, Bob Dylan, Cat Stevens, The Temptations, Creedence Clearwater Revival, y muchos otros.
Nada se compara al momento cuando todo el equipo canta al unísono Ain’t No Mountain High Enough.
El bromance de Julius y Bertier.
Al comienzo de la película estos dos líderes del equipo no podían verse a los ojos mientras su apariencia egoísta casi ponía en peligro el futuro de los Titanes.
Pocas semanas después Bertie solo quiere hablar con su “hermano” después de sufrir un accidente automovilístico que lo deja paralítico. “¿No se da cuenta del parecido familiar? Ese es mi hermano”, dice a la enfermera que lo atiende en el hospital.
Estos dos hombres son el corazón del equipo pero sus cualidades de liderazgo tienen muy poco que ver con el futbol americano. Es su amistad la que define el alma de los Titanes y su habilidad para aplastar cualquier división racial lo que los hace verdaderos líderes.
Por ejemplo, Bertie tiene el coraje y la valentía de retar los prejuicios raciales de su novia y también propone la salida del equipo de Ray, quien una vez fuese su mejor amigo, después que este falla deliberadamente un bloqueo que terminó en una seria lesión para Rev.
Aún en su cama de hospital al aceptar una vida en silla de ruedas, Bertier todavía sueña con un futuro mejor con su mejor amigo. Un futuro donde no existan los prejuicios.
“Te diré que, sin embargo. Um, cuando todo esto termine…tu y yo vamos a mudarnos al mismo vecindario. ¿Está bien? Y, um…y envejeceremos, y engordaremos. Y no va a haber nada de eso de blanco y negro entre nosotros”, dijo él.
Todos juntos ahora…¡Lado izquierdo! ¡Lado fuerte!
“Hey Sunshine.”
Desde su memorable presentación cuando tomó un balón de futbol y lo estrelló en la espalda de Bertier, supimos que Ronnie ‘Sunshine’ Bass iba a ser respetado.
Antes que los Titanes se enfrentaran a Groveton, las tensiones se habían incrementado debido a algunos comentarios racistas e incendiarios hechos por el técnico rival, él llamó mono al entrenador Boone durante una entrevista televisiva.
En medio de tal odio y rabia, los Titanes salieron bailando y mantuvieron dos dedos en “V” arriba ante este hervidero de prejuicios.
Como se mencionó previamente, Rev fue lesionado maliciosamente y debió salir del juego, ante lo cual Sunshine dio la cara y tumbó al defensor cuando este pretendía golpearlo.
Como lo dice la película: “Ese es un muchacho blanco malo”.
En un gesto que muestra la clase de un hombre, el entrenador Boone fue lo suficientemente gallardo para ofrecer un apretón de manos al entrenador de Groveton después del juego. Cuando el entrenador de Groveton lo rechazó, Boone le envió un maravilloso presente al lanzarle un cambur a las manos.
Ser perfectos.
¿Quieren saber de la brillantez del entrenador Boone? Creó un equipo de campeones que demandaba la perfección para si mismos.
13-0. la temporada perfecta.
Los Titanes son ganadores en el campo pero lo más importante es que también son ganadores fuera del campo.
Ellos decían: “Antes de caer en el odio, siempre, siempre, recordaremos a los Titanes”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. 16 de julio de 2021.

