El cubano Yasiel Puig se convirtió en el protagonista absoluto de la jornada en la Liga de la Organización Coreana de Béisbol (KBO) al conectar un Grand Slam decisivo que le dio la victoria a su equipo, los Kiwoom Heroes, sobre los NC Dinos con marcador final de 5-1.
¿Se merece el chance? Yasiel Puig pide volver a MLB con este Grand Slam en Korea
El toletero caribeño, quien bateó como primero en el orden y defendió el jardín izquierdo, no solo rompió una racha de cuatro juegos sin producir carreras, sino que también reavivó una pregunta que ronda en la mente de los aficionados al béisbol: ¿Podría Puig, a sus 34 años, tener lo necesario para volver a las Grandes Ligas?
El juego, disputado en el Gocheok Sky Dome de Seúl ante casi seis mil espectadores, mantuvo un duelo cerrado hasta el séptimo inning. Con la pizarra 1-0 a favor de los Kiwoom Heroes, el pitcher Kim Jin-ho, de los NC Dinos, perdió el control al otorgar dos bases por bolas y permitir un hit.
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Entonces llegó el momento de Puig. En un conteo de una bola y sin strikes, el serpentinero surcoreano lanzó una recta de 90 millas por hora que el cubano castigó con un swing poderoso. La pelota voló 396 pies entre el jardín derecho y central, aterrizando en las gradas y sellando el juego con cuatro carreras impulsadas.
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— KBO in English (@KBO_ENG) April 4, 2025
Puig terminó la jornada con una actuación estelar: cuatro turnos al bate, un doble, un jonrón, una anotada y cuatro remolcadas, elevando su promedio de bateo a .311. En 11 juegos esta temporada en la KBO, acumula 14 hits, 12 anotadas y 14 impulsadas en 51 turnos, con tres cuadrangulares que demuestran que su poder sigue intacto.
Este Grand Slam, su tercer vuelacercas del año, no solo aseguró el triunfo de los Heroes, sino que también puso fin a las dudas sobre su capacidad para producir en momentos clave.
Yasiel Puig irrumpió en las Grandes Ligas en 2013 con los Los Angeles Dodgers, donde rápidamente se ganó el apodo de “The Wild Horse” por su estilo enérgico y su talento descomunal. En siete temporadas en MLB (con Dodgers, Reds y Guardians), dejó un promedio de .277, 132 jonrones y 415 carreras impulsadas. Sin embargo, su carrera en Estados Unidos se vio empañada por problemas fuera del campo y una percepción de inconsistencia, lo que lo llevó a salir del radar de las Mayores tras 2019.
Desde entonces, Puig ha buscado reinventarse en ligas internacionales, incluyendo stints en México, República Dominicana y ahora Corea del Sur. Su desempeño en la KBO, una liga conocida por su nivel competitivo y énfasis en el pitcheo, sugiere que el cubano aún conserva las herramientas que lo hicieron una estrella: contacto sólido, poder al bate y una presencia intimidante en el plato.

