Desde la temporada 2020, los Yankees de New York han tenido serios problemas cuando los partidos se extienden más allá de las nueve entradas fuera de casa. Con marca de 13 victorias y 24 derrotas en entradas extra como visitantes, los Bombarderos del Bronx poseen el peor porcentaje de victorias (.351) en todas las Grandes Ligas en esa situación.
Este dato refleja una preocupante tendencia en el equipo neoyorquino, que ha batallado constantemente para cerrar juegos en terreno ajeno durante los últimos años. Ya sea por decisiones estratégicas, problemas en el bullpen o falta de producción ofensiva en momentos clave, los Yankees de New York no han logrado imponerse cuando el margen de error se reduce al mínimo.
Durante dicho lapso, los Yankees de New York han recurrido a diversos lanzadores para asumir el rol de cerrador, tales como Luke Weaver, Aroldis Chapman, Devin Williams, Clay Holmes y Chad Green,
Sin embargo, no todos han podido asumir el rol de tal manera como lo hicieron los cerradores del equipo en la década pasada, tales como Mariano Rivera, Andrew Miller, Dellin Betances, David Robertson e incluso Aroldis Chapman, quien vivió sus mejores tiempos con los Mulos desde el 2015 hasta el 2020.
Mientras los fanáticos exigen mejores resultados en este tipo de escenarios, el equipo deberá encontrar la fórmula para revertir esta mala racha si aspira a tener un desempeño más sólido en la ruta rumbo a la postemporada.
Mientras tanto, Aaron Boone no ha dicho nada al respecto sobre la posibilidad de relevar de su cargo a Devin Williams, quien llegó a la organización vía cambio con altas expectativas para ser un cerrador de lujo. Hasta el momento ha decepcionado, postea 9.00 de efectividad con 8 ponches en 21 entradas y 4 salvamentos.

