El béisbol, con su esencia impredecible, nunca deja de sorprender. En el arranque de la temporada 2025, Tyler Soderstrom, primera base de los Atléticos de Oakland, lidera la MLB con ocho jonrones, superando su marca de nueve en 2024. Sin embargo, la atención está puesta en una estrella que aún no ha brillado con su poder característico: Vladimir Guerrero Jr., el toletero de los Azulejos de Toronto, quien, tras 17 juegos, no ha conectado un solo jonrón, marcando su peor inicio desde su año de novato en 2019.
¿Se fue el poder? Vladimir Guerrero Jr y su alarmante racha de juegos sin jonrones
Guerrero, de 26 años, es uno de los bateadores más temidos del béisbol. En 2024, bateó .323 con 30 jonrones y 103 RBI, consolidándose como el mejor primera base de la Liga Americana. Su reciente extensión de 14 años y $500 millones con Toronto refleja la confianza en su talento. Sin embargo, su falta de poder en 2025 es preocupante. A pesar de un sólido promedio de .300 y métricas avanzadas que sugieren un desempeño similar al de 2024 (52.6% de bolas fuertemente bateadas y un xwOBA de .395), los jonrones no llegan.
Esta sequía contrasta con su historial. En 2021, Guerrero lideró las Mayores con 48 jonrones, mostrando una capacidad para destrozar lanzamientos que heredó de su padre, Vladimir Guerrero Sr., miembro del Salón de la Fama. Su swing, descrito como una “violencia rara” similar al de su padre, no ha producido el impacto esperado.
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Jugadores como Carlos Correa, Max Muncy y Gunnar Henderson también están sin jonrones, pero la presión recae en Guerrero debido a su contrato y estatus como pilar de los Azulejos.
El béisbol es un juego de ajustes y paciencia. Las métricas indican que Guerrero está bateando con calidad, pero los resultados no reflejan su potencial. En Toronto, los fanáticos esperan ansiosos el primer “plakata” de Vladdy, un momento que podría desatar una racha de poder. La pregunta no es si llegará, sino cuándo. En este deporte, la grandeza de Guerrero no está en duda; solo espera su próximo turno al bate para recordárnoslo.

