Munson será recordado por ser uno de los jugadores más talentosos que el mundo del béisbol haya visto, pero un accidente acabó con su vida.
Enfrentar a Munson era un auténtico desafío para los peloteros que corrían por las bases; ya que poseía de un brazo envidiable.
Para muchos fue considerado el “Corazón y Alma” de los Yankees de Nueva York. El receptor ayudó a los bombarderos a ganar dos series mundiales en 1977 y 1978.
Su aportación iba más allá del diamante de juego; ya que en el vestidor era conocido por su gran liderazgo y sus compañeros le guardaban respeto.
Entre sus premios más destacados están:
- Novato del Año de la Liga Americana (1970).
- MVP de la Liga Americana en 1976.
- 3× Guante de Oro (1973, 1974 y 1975).
- 7× All-Star (1971, 1973, 1974, 1975, 1976, 1977 y 1978).
- 2 Anillos de Serie Mundial (1977 y 1978).
Sin embargo, su vida y carrera darían un giro inesperado en agosto de 1979.
Un mes antes del accidente, Munson compró un avión por 1.25 millones de dólares; el cual nombró Cessna Citation. Esto con el objetivo de facilitar sus viajes de Nueva York hacia Canton para tener más tiempo de visitar a su familia en los días libres.
El 2 de agosto de 1979 (un día después de su último juego como profesional) ocurrió el trágico suceso. Munson había invitado a Reggie Jackson, Lou Pinella y Bobby Murcer para viajar con él en su nuevo avión. Sin embargo, los tres dijeron tener otros planes y declinaron la invitación.
Así fue como Munson partió al aeropuerto de Canton-Akron para volar su avión. En ese momento, sólo contaba con 34 horas de experiencia de vuelo con ese avión. En compañía de David Hall (su instructor de vuelo anterior) y su amigo Jerry Anderson realizaron dos aterrizajes con éxito. Sin embargo, después del tercer despegue el indicador aéreo indicó a Munson que aterrizara en otra pista, pero Munson perdió el control del avión y se estrelló contra tres árboles.

Los amigos de Munson salieron ilesos del accidente, pero el ex pelotero de los Yankees se encontraba lesionado y atascado en el cinturón de seguridad; por lo cual no pudieron sacarlo antes de que se incendiara la nave.
El funeral tuvo lugar en el Centro Cívico de Canton, donde jugadores y entrenadores expresaron sus condolencias tras el trágico acontecimiento.
En una declaración que hizo el tercera base, Graig Nettles, mencionó que a raíz de la muerte de Munson el equipo no volvió a ser el mismo durante aquella temporada.
Sin duda, un suceso que quedará en la memoria de los fanáticos de los neoyorkinos; ya que fue una noticia que sacudió al mundo del rey de los deportes.

