El japonés Shohei Ohtani de los Dodgers de Los Ángeles ya ha redefinido lo posible en el béisbol, pero el 2025 podría colocarlo en un pedestal aún más exclusivo, ya que busca defender su propio récord.
Después de una histórica campaña en 2024, donde se convirtió en el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas con 50 jonrones y 50 bases robadas (54 HR – 59 SB), el estelar de los Dodgers de Los Ángeles vuelve a romper barreras con un inicio arrollador.
Cuando han transcurrido apenas 44 juegos en la temporada 2025, Ohtani ya suma 15 cuadrangulares y 10 bases robadas, una mejora con respecto al mismo tramo de la campaña pasada, donde había conectado 12 jonrones y también se había estafado 10 almohadillas.
Primeros 44 juegos de la temporada 2024 y 2025
- 2024: 12 HR y 10 SB
- 2025: 15 HR y 10 SB
Evidentemente, vemos cómo acumula la misma cantidad de bases robadas, y, no obstante, tres cuadrangulares de ventaja, lo que indica que lleva un mejor ritmo que en la campaña pasada.
Shohei Ohtani rumbo a hacer lo que ni Bons, Acuña, Canseco, Rodríguez y Soriano hicieron.
Su mezcla de poder y velocidad sigue siendo única, y ahora los reflectores apuntan a un nuevo objetivo: ser el primer pelotero en la historia con dos temporadas de 40 jonrones y 40 bases robadas. Hasta ahora, solo cinco jugadores han logrado una campaña 40-40: José Canseco (1988), Barry Bonds (1996), Alex Rodríguez (1998), Alfonso Soriano (2006) Ronald Acuña Jr (2023).
Sin embargo, nadie ha podido repetir la hazaña dos veces, solo lo han podido hacer una vez cada uno de los que forman parte del selecto grupo. Ohtani, quien el año pasado se convirtió en el primero en hacer un 50-50, buscaría ser también el primero en hacerlo dos veces.
Shohei Ohtani, quien en 2024 fue protagonista absoluto como bateador designado, tiene el perfil perfecto para lograrlo nuevamente: disciplina en el plato, agresividad en las bases y un swing temido por todos los lanzadores. La historia está al alcance de sus piernas y su bate. Si logra mantenerse saludable, Shohei podría no solo volver a firmar una campaña 40-40, sino acercarse otra vez al inédito club del 50-50, un logro que hasta hace poco parecía imposible.


