Shohei Ohtani tiene un ERA+ de 150 como lanzador en la era moderna, con un mínimo de 100 aperturas. Eso lo pone prácticamente a la par de Clayton Kershaw y Pedro Martínez, que tienen 154. Jacob deGrom tiene 151. Pero hay un detalle que ninguno de los otros tres tiene: Ohtani también bateó 287 jonrones. El mismo hombre que comparte la cima de los mejores ERA+ de la historia reciente es el pelotero de posición más dominante de su generación.
Qué significa un ERA+ de 150 y por qué ese número es absurdo
El ERA+ mide qué tan superior es un pitcher respecto al promedio de la liga, ajustado por el parque donde lanza. Un ERA+ de 100 es el promedio exacto. Un ERA+ de 150 significa que ese lanzador fue 50% mejor que el promedio de todos los pitchers de su era. Clayton Kershaw llegó a 154. Pedro Martínez llegó a 154. Jacob deGrom a 151. Ohtani a 150. Son los cuatro mejores de la era moderna con al menos 100 aperturas.
Para que eso tenga dimensión: Roger Clemens terminó su carrera con ERA+ de 143. Randy Johnson con 135. Max Scherzer, con tres Cy Youngs, está por debajo de los cuatro. Llegar a 150 no es una rareza estadística, es estar en una categoría que solo cuatro hombres en la historia reciente del béisbol han alcanzado.
El detalle que separa a Ohtani de Kershaw, Pedro y deGrom para siempre
Kershaw bateó 1 jonrón en su carrera. Pedro Martínez bateó 0. Jacob deGrom bateó 3. Ohtani bateó 287. Cuando ves esos números juntos en la misma tabla comparativa, el cerebro tarda un segundo en procesar que no hay un error tipográfico.
Esos 287 jonrones no son el total de un jugador de posición promedio que también lanzó un poco. Ohtani tiene más cuadrangulares que la mayoría de los primeras bases en actividad. Tiene temporadas de 40+ jonrones. Fue el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas en pegar 10 jonrones y ganar 10 juegos en la misma temporada. El ERA+ de 150 es extraordinario en el contexto de cualquier pitcher. En el contexto de Ohtani, es casi irrelevante frente al conjunto de lo que es como pelotero.
Los números de Pedro y Kershaw los convirtieron en los mejores lanzadores de su tiempo. Los números de Ohtani como pitcher —solos, sin el resto— ya lo pondrían en esa conversación. El problema es que esos números solos no son el resto.
Por qué este stat confirma que Ohtani es un caso sin antecedentes reales
Cada vez que aparece un stat de Ohtani, la respuesta natural es buscarle un paralelo histórico. Babe Ruth es el nombre que siempre sale, y tiene sentido: Ruth también lanzó y bateó en las Grandes Ligas. Pero Ruth dejó de lanzar en 1933. Sus números como pitcher son impresionantes para su era, pero no se pueden comparar en contexto moderno bajo las mismas métricas ajustadas que usamos hoy.
Ohtani lanzó en la era del análisis avanzado, de la velocidad promedio de pitchers subiendo cada año, de los bullpens especializados que hacen más difícil llegar a 100 aperturas. Hizo sus 100 aperturas ahí, contra ese béisbol, y salió con ERA+ de 150.
Kershaw, Pedro y deGrom son tres de los mejores lanzadores en la historia del deporte. Ohtani los alcanzó con el pitching y luego siguió haciendo otra cosa completamente distinta. No hay marco de referencia adecuado para eso. El stat no resuelve la pregunta de quién es el mejor pelotero de la historia. Lo que sí hace es demostrar que la pregunta sobre Ohtani ya no cabe en las categorías que teníamos.

