Salvador Pérez lleva la temporada 2026 haciendo algo que pocos cátchers —o bateadores en general— pueden presumir: ganar el 75% de sus desafíos ABS con los Kansas City Royals. Eso no es suerte ni azar; es una lectura del strike zone que lo coloca entre los más agudos de toda la MLB bajo el nuevo sistema de revisión automática de strikes.
El sistema ABS —Automatic Ball-Strike— llegó a las Grandes Ligas para reducir el margen de error humano en las decisiones de bola y strike. Cada bateador tiene derecho a desafiar la decisión del home plate umpire una vez por turno al bate, y si el sistema robótico lo valida, recupera el desafío. Si lo pierde, se queda sin él para el resto del turno. Es un juego dentro del juego: requiere certeza, no corazonadas.
Salvador Pérez de 2026: veterano con ojo de rookie hambriento
Ganar el 75% de esos desafíos significa que Salvador Pérez no está apostando — está convencido. La mayoría de los bateadores que usan el sistema con frecuencia rondan tasas mucho más bajas, porque el ojo humano y el sistema automatizado rara vez coinciden en las esquinas del strike zone. Pérez está operando en otro nivel de precisión visual, lo que también habla de cuánto ha evolucionado el rol del cátcher moderno en MLB.
Hay algo que no cuadra con la narrativa del veterano que empieza a declinar: Salvador Pérez tiene más de una década en las Grandes Ligas, es multicampeón del Guante de Oro y fue MVP de la Serie Mundial 2015 con los Royals, pero en 2026 está mostrando una atención al detalle que normalmente se asocia con jugadores que aún tienen algo que demostrar.
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El ABS no es solo un sistema de revisión; es también un test de concentración. Para desafiar con éxito tienes que saber, en décimas de segundo, si la pelota cruzó la zona de strike o no — y tener la disciplina de no desafiar cuando no estás seguro. Kansas City tiene en Salvador Pérez a uno de sus líderes más vocales dentro del dugout, y este tipo de métricas explican por qué los jugadores jóvenes lo escuchan cuando habla de cómo leer a un pitcher.
El dato del 75% no llega solo. Se enmarca en una temporada donde los Royals están construyendo algo con jóvenes talentos alrededor de un veterano que todavía marca la pauta. Salvador Pérez no está de adorno en este equipo: está siendo uno de sus termómetros más confiables.


