Ronald Acuña Jr., la estrella de los Atlanta Braves, enfrenta un desafío monumental tras sufrir una segunda ruptura de ligamento cruzado anterior (ACL), esta vez en su rodilla izquierda, el 26 de mayo de 2024.
Ronald Acuña Jr revela que sacrificará romper récords por manternese sano
A sus 27 años, el venezolano ha demostrado ser uno de los jugadores más electrizantes del béisbol, con una temporada histórica de 40 jonrones y 70 bases robadas en 2023 que lo consagró como MVP unánime de la Liga Nacional.
Sin embargo, las lesiones han limitado su carrera, permitiéndole estar completamente sano en solo dos de sus siete años en las mayores.
Ahora, su enfoque está claro: sacrificar parte de su estilo agresivo para priorizar la salud y la longevidad.
Acuña, conocido por su velocidad y audacia en las bases, ha reflexionado sobre ajustar su juego. “Prefiero robar 30 bases y jugar toda la temporada que intentar robar 70, lesionarme y perderme el año entero”, afirmó en español.
Este cambio de mentalidad no es menor para alguien cuya identidad como jugador incluye 196 bases robadas en las mayores desde 2018, la segunda mayor cantidad en ese lapso a pesar de perderse el 30% de los juegos.
Su entrenador en Venezuela, Juan Aular, quien lo guió tras su primera lesión en 2021, coincide en que no se trata de abandonar su esencia, sino de ser más selectivo.
“Necesita aprender a jugar según la situación”, explicó Aular, destacando que la lesión más reciente ocurrió al forzar una jugada innecesaria.
El proceso de rehabilitación, que comenzó en Los Ángeles y continuó en La Sabana, ha sido más largo y meticuloso esta vez, extendiéndose a 12 meses frente a los nueve y medio de su recuperación anterior.
Acuña ha fortalecido su tren inferior y su mentalidad, buscando un equilibrio entre agresividad y control.
Los Braves, por su parte, no impondrán restricciones externas cuando regrese en mayo de 2025, confiando en que él mismo encuentre ese “punto dulce” que preserve su salud sin apagar su chispa.
Sacrificar la búsqueda de récords como el 40/70 por una carrera más estable es una decisión madura para Acuña, quien aún cree no haber alcanzado su “prime-prime”.
Con paciencia como lección principal, su meta es clara: ser una versión mejorada de sí mismo, priorizando la salud para seguir brillando en el diamante.

