El novato Roki Sasaki tuvo una complicada salida durante la noche del sábado ante los Tigres de Detroit, y poco después fue captado por las cámaras, presumiblemente llorando luego de no cumplir las expectativas..
Roki Sasaki apenas lanzó una entrada y dos tercios, permitiendo dos carreras limpias, tres hits y otorgando cuatro boletos, el control no estaba de su lado y por ende, pagó el precio.
Horas después, las cámaras y muchos fanáticos de los Dodgers de Los Ángeles y otros notaron que Sasaki se veía emocionado después de esa apertura. Una foto suya en el dugout sin duda, parecía que Sasaki estaba conteniendo las lágrimas o experimentando un profundo desbordamiento de emociones.
Video:
Bounce back goat, you’ll be fine👍🙏 pic.twitter.com/avWXSSStVe
— Dodgers Muse (@LADodgersMuse) March 30, 2025
No debería sorprendernos. Roki Sasaki , de apenas 23 años, dejó su país natal, Japón, para asumir el reto de lanzar en las Grandes Ligas con los Dodgers de Los Ángeles, una de las franquicias más observadas y exigentes del béisbol. Con un historial brillante en la NPB y una recta devastadora que lo convirtió en uno de los prospectos internacionales más codiciados, las expectativas eran altísimas desde el primer día.
El béisbol es tan mental como físico, y Sasaki está viviendo esa realidad en carne propia. No se trata solo de lanzar bien; se trata de lidiar con la ansiedad, las expectativas, la autocrítica y la presión de rendir en cada salida. El hecho de que haya mostrado emoción no es un signo de debilidad, sino de humanidad. De pasión. De lo mucho que le importa.
Pero como todo novato, especialmente uno que llega de otro continente, el proceso de adaptación a una nueva cultura, idioma, estilo de juego y presión mediática no es nada sencillo.

