El antesalista y bateador designado Rafael Devers tiene claro su mensaje para 2026: el pasado quedó atrás. Ahora, su enfoque está completamente puesto en los Gigantes de San Francisco.
Durante un encuentro con la prensa, a Rafael Devers le preguntaron sobre las declaraciones del presidente de los Boston Red Sox, Tom Werner, quien el año pasado aseguró que el dominicano debió “simplemente tomar un guante” cuando el equipo le pidió jugar en la primera base tras la lesión de Triston Casas.La respuesta de Devers fue tajante:
“Eso es cosa del pasado. No quiero hablar de eso. Se acabó. No tengo ninguna opinión sobre lo que dijo. Concentrémonos aquí y dejemos el pasado atrás” dijo Devers.
Una transición complicada en Boston
La situación se remonta a 2025, cuando Boston firmó a Alex Bregman y movió a Rafael Devers de la tercera base, posición que defendió durante toda su carrera, al rol de bateador designado. Aunque inicialmente mostró resistencia al cambio, terminó aceptándolo.
Sin embargo, semanas después, tras la grave lesión de Casas, la organización le pidió volver al terreno, esta vez como primera base. Devers se negó, argumentando que durante los entrenamientos le habían pedido guardar el guante y enfocarse exclusivamente en batear. Aquella tensión pública marcó un punto de quiebre en su relación con la franquicia.
De cara a 2026, el panorama es distinto para Rafael Devers, tendrá una pretemporada completa para adaptarse al sistema del equipo y consolidarse como uno de los bates centrales en una alineación que busca regresar a la postemporada por primera vez desde 2021.
Más allá de la polémica en Boston, el dominicano de 29 años parece decidido a escribir un nuevo capítulo. Sin reproches públicos ni respuestas incendiarias, Devers apuesta por el rendimiento en el terreno como su mejor declaración.


