Los Pericos de Puebla están siendo el mejor equipo de la Liga Mexicana de Beisbol en este tramo de la temporada 2026, y los números lo respaldan sin discusión: 10 victorias en los últimos 11 juegos, récord global de 15-8 y el liderato de la Zona Sur en manos de Darryl Brinkley. La remontada parte de un inicio de 5-7 que hacía pensar en otra cosa, pero la ofensiva y la disciplina en el plato cambiaron la historia.
El motor de la racha es claro: los Pericos tienen el tercer mejor promedio colectivo del circuito con .312, comparten el liderato en cuadrangulares junto a los Diablos Rojos con 40, y son el equipo con la segunda menor cantidad de ponches en toda la liga. En béisbol, eso no es casualidad — es una identidad ofensiva construida sobre contacto, disciplina y paciencia al plato.
La mejor base por bolas recibidas de la LMB también les pertenece. Ese dato, que suena técnico, tiene una consecuencia práctica muy concreta: los Pericos acumulan outs de calidad, cansan a los pitcheros rivales y manufacturan carreras incluso cuando el hit no llega limpio. Es béisbol inteligente, y está funcionando.
La ofensiva de Pericos que está destrozando la LMB
El cuerpo de lanzadores de Puebla no está entre los más dominantes de la temporada — su efectividad colectiva de 5.03 los ubica en el noveno lugar de la LMB — pero tampoco es el problema. La clave está en el control: apenas 70 bases por bolas emitidas, la cuarta cifra más baja del circuito. Un staff que no regala pasaportes le da vida a cualquier lineup.
La oposición les batea para .287, séptima posición entre los más bajos de la liga. No son los Astros de 2017, pero tampoco necesitan serlo: con esa ofensiva atrás, los pitcheros de Brinkley solo necesitan mantener el marcador competitivo, y lo están logrando con margen suficiente.
Seis seguidas y una racha que los empata con Tijuana
Al momento del cierre de esta nota, los Pericos de Puebla y los Toros de Tijuana comparten la mejor racha activa de la LMB con seis victorias consecutivas. Pero hay una diferencia sustancial: los Pericos llegaron a ese punto desde abajo, luego de abrir el año 5-7 y despertar dudas sobre qué tan en serio había que tomarlos.
De 5-7 a 15-8, líderes de zona y tercera mejor marca de todo el circuito. Eso ya no es una racha de suerte — es un equipo que encontró su identidad a mediados de temporada y no la ha soltado. Si el promedio colectivo se mantiene y el pitcheo sigue controlando la zona, los Pericos son una amenaza real para lo que viene.


