Aunque era un poco difícil de asimilar que un pelotero de 42 años con un bajo rendimiento en el transcurso de la temporada decidiera ir al HR Derby, Albert Pujols ha desafiado la analítica demostrando que por algo es un futuro miembro del salón de la fama.
Un gran bajón ofensivo de Pujols después del Juego de Estrellas era probable, como también que participar en el HR Derby lo ayudara a hacer ajustes en su swing y terminar su carrera con dos meses fuertes con el madero. Lo último es lo que ha sucedido.
Desde el descanso del Juego de Estrellas, Albert Pujols tiene un promedio de bateo de .386 con 17 hits, 5 jonrones, 15 carreras impulsadas y 6 carreras anotadas en 16 juegos desde el Juego de Estrellas. Mientras que antes de dicho evento, el apodado “La Maquina’ bateó .215 con 32 sencillos, 6 cuadrangulares, 20 carreras remolcadas y 17 carreras anotadas en 53 partidos.
Albert Pujols sigue siendo un bateador emergente de lujo especialmente ante los lanzadores zurdos, a la misma vez no deja de ser un profesor para sus compañeros jóvenes y ya establecidos, muchos de esos jugadores que apenas dejaron de ser prospectos como Nolan Gorman, Juan Yepez, entre otros están aprovechando que tienen a uno de los mejores bateadores de todos los tiempos a su lado dispuestos a escuchar.


