El domingo 2 de octubre de 2022, Miguel Cabrera escribió otro capítulo en su carrera de leyenda. En el encuentro entre los Tigres de Detroit y los Twins de Minnesota (victoria 5-2), el venezolano consiguió un desempeño ofensivo que lo llevó a igualar una de las marcas más selectas de las Grandes Ligas: 879 juegos con múltiples hits, la misma cantidad que Robin Yount, miembro del Salón de la Fama.
La jornada que hizo historia
Cabrera terminó ese domingo con 4 hits en 2 turnos al bate, además de remolcar una carrera. Un rendimiento aparentemente modesto en números absolutos, pero que lo ubicó en el puesto 20 de todos los tiempos en esta estadística particular. El hecho adquiere mayor relevancia si se considera que Miggy disputaba su juego número 1.000 en el Comerica Park, el estadio de los Tigres desde 2000.
La comparación con Yount no es menor. El legendario shortstop de los Brewers jugó 19 temporadas completas con un equipo, acumulando una carrera de consistencia ofensiva que lo llevó directamente al Cooperstown. Que Cabrera iguale su marca de juegos multi-hit subraya la capacidad del caraqueño para mantener una producción ofensiva sólida a lo largo de décadas.
A tres imparables de Ichiro
Pero la perspectiva se amplía aún más cuando se mira hacia adelante. Con esta actuación, Cabrera quedó a solo tres imparables de igualar el récord histórico de Ichiro Suzuki en este mismo rubro. El legendario japonés estableció el estándar máximo con 882 juegos multi-hit, una marca que parecía intocable hace apenas unos años.
La proximidad de esta tercera meta revela algo fundamental sobre la trayectoria de Miggy: su capacidad de llegar a base múltiples veces en un mismo juego, lo que habla tanto de su ojo para la bola como de su disciplina como bateador. No se trata solo de jonrones o cuadrangulares espectaculares, sino de la consistencia en el contacto.
Cierre de temporada y futuro confirmado
Con tres juegos restantes en la campaña 2022, Cabrera tenía la oportunidad de seguir acercándose a Suzuki. Su desempeño en esos últimos encuentros podría haber definido si lograría alcanzar al japonés antes de cerrar el año.
La noticia también confirmó su continuidad: Miguel Cabrera seguirá con los Tigres en la zafra 2023. En esa temporada acumulaba 99 hits en 110 juegos, con cinco jonrones y 42 remolcadas, manteniendo un promedio de .253 y un OPS de .618. Números que reflejaban a un bateador en su fase final de carrera, pero aún capaz de contribuir en momentos clave.
Estos hitos no son meros ejercicios estadísticos. Representan la persistencia de un jugador que llegó a las Grandes Ligas hace casi dos décadas y que, incluso en sus últimos años, sigue escribiendo su nombre en los registros históricos junto a los más grandes.


