Blake Snell, el talentoso lanzador de los Gigantes de San Francisco, ha acallado a sus críticos de la manera más impresionante posible: con un no-hitter en un juego completo. Durante el enfrentamiento contra los Rojos de Cincinnati, Snell demostró que puede dominar desde el primer hasta el último inning, y aprovechó para enviar un mensaje claro a sus detractores.
Blake Snell le lanza a sus haters: “¿y ahora qué van a decir?”
Snell lanzó las nueve entradas sin permitir un solo hit, cediendo apenas tres boletos y ponchando a 11 bateadores. Este desempeño no solo fue un hito personal, sino también una declaración contundente. ”
Ya no pueden decir que no puedo lanzar hasta el noveno, lo acabo de hacer. Déjenme tranquilo,” declaró Snell después del juego, reafirmando su capacidad para completar juegos y su determinación para silenciar a los críticos.
Blake Snell has a message after his no-hitter 😤 pic.twitter.com/uHjcPRxls2
— FOX Sports: MLB (@MLBONFOX) August 3, 2024
Después de un inicio de temporada complicado y dos estadías en la lista de lesionados, Snell ha demostrado ser un maestro en la segunda mitad.
Desde su retorno, ha mostrado un dominio increíble, acumulando una efectividad de 0.55 y 41 ponches en sus últimas cinco apariciones. Su actuación reciente es testimonio de su resiliencia y habilidad para recuperarse y destacarse bajo presión.
Con su no-hitter, Snell se une a un grupo selecto de lanzadores que han logrado esta hazaña. Es el quinto ganador actual del Cy Young en lanzar un juego sin hits, uniéndose a leyendas como Jake Arrieta, Clayton Kershaw, Bob Gibson y Sandy Koufax.
Además, los 26 ponches en sus dos últimas salidas lo colocan entre los mejores en la historia de los Gigantes, solo detrás de Juan Montefusco.
La determinación de Snell también se remonta a la Serie Mundial de 2020, donde fue retirado del juego en el sexto inning a pesar de estar lanzando de manera brillante.
Esta decisión, tomada por el entonces manager de los Rays de Tampa Bay, Kevin Cash, fue ampliamente criticada y se considera que costó el título a los Rays. Snell ha utilizado esa experiencia como motivación para demostrar que puede ser dominante en cualquier situación.

