La MLB presentó el 27 de agosto de 2026 una propuesta que cambia cómo funciona la agencia libre: en lugar del mercado abierto que dura meses, habría dos ventanas cortas —una de unas tres semanas en diciembre y otra desde el primer lunes de febrero— con prohibición total de fichajes entre ambas. El modelo imita la ‘fiebre’ de movimientos de la NFL y la NBA, donde los equipos firman a decenas de jugadores en cuestión de horas. Pero hay una condición que lo cambia todo: los jugadores tendrían que aceptar primero un tope salarial que el sindicato ha prometido rechazar categóricamente.
Por qué el sindicato leyó esto como una trampa
Bruce Meyer, director ejecutivo interino de la MLBPA, respondió de inmediato que la propuesta crearía ‘una ventana artificial de agencia libre’ que reduciría el poder de negociación de los jugadores. La lectura del sindicato es sencilla: en la NFL y la NBA existe un tope salarial que redistribuye el dinero entre los equipos, y ese equilibrio es lo que hace que las ventanas cortas funcionen para los jugadores. En la MLB no hay cap, así que acotar el mercado sin ese contrapeso significa menos tiempo para que los agentes presionen a los equipos y, en la práctica, contratos más bajos.
La propuesta no es negociable por separado: la MLB condicionó explícitamente las ventanas de agencia libre a la aceptación del salary cap que los dueños pusieron sobre la mesa en mayo de 2026. Son un paquete. Y eso convierte lo que suena como una reforma emocionante —más movimiento, más drama, como la NBA— en una pieza de presión negociadora. La última vez que los dueños propusieron un tope salarial fue en 1994, lo que desencadenó una huelga de 232 días y la cancelación de la Serie Mundial de ese año.
El CBA vence el 1 de diciembre y el reloj ya corre
El Convenio Colectivo de Trabajo vigente expira el 1 de diciembre de 2026 a las 11:59 p.m. ET. Si no hay acuerdo antes de esa fecha, los dueños pueden imponer un lockout —tal como hicieron en 2021— y congelar cualquier movimiento en el mercado: contrataciones, renovaciones, traspasos. La brecha entre ambas partes hoy es, según analistas, incluso mayor que antes del paro de 99 días que retrasó el inicio de la temporada 2022.
Un lockout en diciembre no cancela juegos de inmediato —la temporada regular arranca en marzo o abril— pero si se prolonga hasta el spring training de febrero, el riesgo para la temporada 2027 es real y concreto. El presidente de operaciones de béisbol de los Cubs de Chicago, Jed Hoyer, ya admitió que estructuró contratos para que expiraran en 2026, anticipando exactamente este escenario y buscando flexibilidad financiera para después del nuevo CBA. Algunos dueños llevan años preparándose para este momento; la pregunta es si el sindicato tiene el mismo nivel de preparación y disposición para aguantar un paro prolongado.
Lo que sí tiene la MLB, aunque muchos lo olvidan, es el Competitive Balance Tax (luxury tax) desde 2003, que penaliza a equipos que superan cierto umbral de nómina. No es un cap duro, pero es un mecanismo que ya limita el gasto de forma indirecta. Los dueños quieren formalizar ese control; los jugadores argumentan que ya cedieron suficiente.
- Lockout MLB temporada 2022


