El venezolano Miguel Cabrera es recordado por muchos por su honorífico e imborrable jonrón, siendo apenas un jovencito ante el veteranísimo y leyenda, Rogers Clemens, durante la Serie Mundial entre los Yankees de New York vs. Marlins de Florida en el 2003.
Con apenas 20 años de edad, Cabrera sacudió un jonrón de dos carreras ante un Rogers Clemens que estaba en un gran momento e incluso, intentó tratar de intimidarlo lanzando algunos pitcheos cerca de sus codos. Sin embargo, eso no fue suficiente para el venezolano, quien luego se la depositó de jonrón por todo el jardín central.
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Solo que Cabrera no destacó en esa Serie Mundial que usted menciona, aunque la gente recuerda mucho su cuadrangular ante Roger Clemens. 🫣
24-4, 1 R, 1 HR, 3 RBI
.167 BA, .200 OBP, .492 OPS https://t.co/wlHvgUhdzk— Erick José Lantigua (@EJLantigua) March 17, 2025
Lo que nadie te dice de Miguel Cabrera y la Serie Mundial del 2003.
A pesar de que su desempeño general en la Serie Mundial fue discreto, con una línea ofensiva de .167 de promedio de bateo, .200 de OBP y un OPS de .492 en 24 turnos al bate, aquel jonrón fue crucial en la narrativa de su ascenso como una de las futuras estrellas del béisbol.
De no haber sido por ese batazo ante Rogers Clemens, la actuación de Cabrera podría haber pasado desapercibida en su primera aparición en una Serie Mundial.
Desde entonces, Miguel Cabrera se consolidó como uno de los mejores bateadores en la historia del béisbol. A lo largo de 21 temporadas en las Grandes Ligas, dejó una huella imborrable con números impresionantes: 511 jonrones, 1,881 carreras remolcadas, 1,258 boletos, 627 dobles y 3,174 hits.
Además, fue seleccionado 12 veces al Juego de Estrellas, ganó 7 veces el Bate de Plata, 4 títulos de bateo, una Serie Mundial y logró la hazaña de la Triple Corona de Bateo en 2012.
Se espera que Miguel Cabrera sea exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown en su primer año de elegibilidad, un reconocimiento merecido para un jugador que marcó una era en el béisbol de las Grandes Ligas.
Su jonrón contra Rogers Clemens en la Serie Mundial de 2003 no solo fue un momento clave en su carrera, sino que también simbolizó el inicio de su camino hacia la grandeza.

