El lanzador Max Fried ha tenido un gran inicio de temporada este 2025, su primera con los Yankees de New York, pero no puede negar que podría ser diferente de no ser por uno de sus compañeros.
Fried, recientemente nombrado lanzador del mes en la Liga Americana después de registrar récord de 5-0 con 1.97 de efectividad en el mes de abril, fue por más y en su primera salida del mes de mayo, apenas el pasado viernes ante los Rays de Tampa Bay, el veterano lanzó siete entradas en blanco sin permitir anotaciones, acompañado de seis ponches.
La efectividad del una vez campeón de Serie Mundial mejoró a 1.01, la mejor de toda la Liga Americana, con un mínimo de 40 entradas de labor.
Para muchos, el éxito momentáneo que está teniendo el estelar de los Yankees de New York no es algo sorprendente, ya que viene de siete temporadas consecutivas mostrando dominio con los Bravos de Atlanta y no es de menos esperar de alguien que recibió un megacontrato de 210 millones de dólares.
Sin embargo, Max Fried admitió a los medios después del viernes que todo su éxito va de la mano con la gran dupla que ha hecho con el receptor de los Yankees de New York, Austin Wells.
“Realmente confío en sus ojos ahí atrás. Saber que esos chicos me respaldan me facilita mucho el trabajo, es un excelente receptor” dijo Max Fried.
Cabe destacar que Max Fried ha trabajado con muchos receptores a lo largo de su carrera, como por ejemplo Travis D’Arnaud, Sean Murphy, Williams Contreras, entre otros, con los que le tocó hacer batería durante su estadía en Atlanta.
El joven receptor de los Yankees ha sido pieza clave en la gran racha de Fried, guiando el juego con inteligencia, buen llamado de lanzamientos y una defensa sólida detrás del plato. La química entre ambos ha sido evidente desde el primer día, y los resultados hablan por sí solos.
Ahora, llega a New York y no encontró a ningún receptor con veteranía, pero sí con un jovencito que está en un buen momento, tratando de mantenerse estable en el negocio y que ya probó el ambiente de Serie Mundial, y vaya que han hecho buena química.
Si esta dupla continúa encendida, los Yankees de New York podrían tener en sus manos una fórmula ganadora rumbo a octubre. ¿El próximo gran dúo monticular-receptor en el Bronx? El tiempo lo dirá, pero el presente luce prometedor.

