Max Fried volvió al montículo el 29 de agosto de 2026 y los Yankees de Nueva York cerraron la doble cartelera ante los Medias Rojas de Boston con una victoria de 9-2, después de haber caído 6-0 en el primer juego. El resultado empató la serie en 1-1 y dejó a ambos equipos mirándose a los ojos en la pelea por el comodín de la Liga Americana, con el tercer juego del domingo como árbitro. Pero el número que más importa no es el marcador: es cuántos pitches más puede acumular ese codo izquierdo de cara a octubre.
Lo que hizo Fried y lo que hizo el resto
El zurdo de los Yankees salió del juego tras 3.2 entradas y alrededor de 60 pitches. No fue una actuación dominante en papel —la única carrera en contra llegó por un jonrón de Nick Sogard— pero tampoco necesitaba serlo. El bullpen y la ofensiva tomaron el control del partido y construyeron la ventaja final. En el primer juego, Jake Bennett de Boston fue quien brilló de verdad: 6.0 innings, 3 hits, 0 carreras y 7 ponches en un blanqueamiento que puso a los Red Sox arriba en la serie.
Los números de Fried en 2026 cuentan otra historia: en sus 15 aperturas del año registra marca de 4-4 con ERA de 2.81, 79 ponches y 27 bases por bolas. En 4 de sus 5 salidas tras su primer regreso del IL en julio, permitió una carrera o menos. El problema no es la calidad cuando está sano; el problema es que ya no ha podido mantenerse en el campo. Esta es su segunda baja en 2026 por la misma contusión ósea en el codo de Fried, la misma que lo sacó del juego del 14 de mayo al 22 de julio.
218 millones de dólares y la gran pregunta de octubre
Antes de la temporada 2025, los Yankees apostaron fuerte: 8 años y 218 millones de dólares —27.25 millones anuales— para traer a Fried desde Atlanta, donde pasó ocho temporadas. En 2025 respondió con un récord de 19 victorias. En 2026 la historia es más complicada.
El contexto de lesiones lo hace todo más urgente. Aaron Judge está fuera por una fractura de costilla y Cody Bellinger apenas regresó de una lesión de isquiotibiales. La rotación depende de Carlos Rodón y del joven Cam Schlittler, pero Fried es la pieza central, el as que necesitas cuando la serie va a siete juegos. Los Yankees llegan al final de agosto con marca de 77-59, dos juegos arriba de los Red Sox (74-62) en el primer lugar del comodín AL. Esa ventaja significa campo en la primera ronda. Perderla por una recaída del codo sería el peor escenario posible para Nueva York.
La rivalidad entre ambas franquicias tiene más de 2,330 encuentros desde 1903, con los Yankees arriba 1,266-1,050 en el historial global. En 2026 han dividido sus primeros 12 juegos. El tercero de la serie, el domingo 30 de agosto, define quién toma ventaja en la temporada regular. Pero la pregunta más larga va más allá de ese partido: si Fried aguanta los dos meses que quedan, los Yankees son candidatos reales. Si no, la rotación tiene un hueco del tamaño de 27 millones de dólares anuales exactamente donde más duele.


