Los Pittsburgh Pirates liberaron a Marcell Ozuna el 5 de agosto de 2026, confirmó ESPN, poniendo fin a una de las apuestas más costosas en la historia moderna de la franquicia. El dominicano llegó en febrero con un contrato de un año por $12 millones y se va con una línea de.203/.286/.327, apenas 8 jonrones y 29 impulsadas en 70 juegos — un rendimiento que quedó un 31% por debajo del promedio de la liga según wRC+. En su lugar, Pittsburgh llamó al jardinero Ronny Simón desde Triple-A Indianapolis.
De candidato al MVP a DH liberado: la caída libre del Oso Grande
El contraste es brutal. En 2024, Ozuna tuvo la mejor temporada de su carrera con los Atlanta Braves:.302 de average, 39 jonrones, 104 impulsadas, OPS de.924 en 162 juegos y un cuarto lugar en la votación del MVP de la Liga Nacional. Pittsburgh vio esos números y apostó fuerte: le ofreció el tercer contrato de mayor valor anual promedio en la historia de la franquicia, con opción mutua de $16 millones para 2027.
Pero el Ozuna que llegó a PNC Park nunca fue ese jugador. Su tasa de ponches se disparó al 28.6%, la peor de sus 13 temporadas en Grandes Ligas. Solo en junio dio señales de vida, aunque ese mismo mes ponchó en el 36% de sus turnos. En 65 juegos de carrera en Pittsburgh, el dominicano bateó apenas.229 con 7 jonrones — el estadio nunca le fue favorable, y la temporada 2026 de los Pirates tampoco le dio margen para recuperarse.
Pittsburgh necesitaba espacio, no promesas
La decisión no fue solo deportiva: fue estratégica. Los Pirates llegaron activos al trade deadline del 4 de agosto, adquiriendo a Luke Weaver, Kirby Yates, Lake Bachar y Camilo Doval en un intento de mantenerse en la pelea por el Wild Card de la Liga Nacional, donde se encuentran a 3.5 juegos de los Arizona Diamondbacks. Con Konnor Griffin, Ryan O’Hearn y Oneil Cruz en la lista de lesionados, el equipo necesitaba espacio de roster y producción real.
Ozuna no podía darla. Eso aunque el contexto de su firma tenía toda la lógica del mundo: en 2025, Pittsburgh terminó último en la MLB con solo 117 jonrones, el peor registro de las Grandes Ligas. Alguien tenía que poner el poder en la alineación, y el historial de Ozuna — tres veces All-Star, dos veces Silver Slugger, Guante de Oro en 2017, más de 300 jonrones de por vida — lo hacía el candidato obvio. La apuesta falló. Los $10.5 millones garantizados ya fueron pagados en su mayoría; el dinero restante del contrato también se debe. Pittsburgh absorbe el golpe y sigue adelante con Ronny Simón en el roster de 26.
- Oneil Cruz y los Pirates en la carrera Wild Card


