Carlos Beltrán se convirtió el 26 de julio de 2026 en el sexto puertorriqueño en entrar al Salón de la Fama del béisbol en Cooperstown, con el 84.2% de los votos de la BBWAA y una bandera de Puerto Rico en la mano durante su discurso. Con él, los latinos en el Salón suman ya 24 miembros. La pregunta que dejó su exaltación es obvia: ¿quién es el siguiente en la fila?
Félix Hernández: el caso más urgente para 2027
El venezolano Félix Hernández es el nombre que más se repite cuando se habla de la Clase 2027, y los números respaldan el optimismo. En su primera aparición en la boleta de la BBWAA, en 2025, obtuvo apenas el 20.6% de los votos —una cifra que en el béisbol se lee como ‘no todavía, pero tampoco nunca’. En su segunda aparición, en la votación de enero de 2026, saltó al 59.4%, el repunte más significativo entre todos los candidatos activos en la boleta. Para los analistas de Cooperstown, ese ritmo de crecimiento apunta a que King Félix podría cruzar el umbral del 75% en uno o dos ciclos más.
Su carrera habla sola: 169 victorias, el Premio Cy Young 2010 con los Mariners de Seattle, y el honor de haber lanzado un juego perfecto en 2012. El debate entre los votantes gira en torno a si las estadísticas de victorias —que dependen del apoyo de su equipo— se miden con justicia en la era moderna. Pero el momentum en la boleta sugiere que ese debate lo está ganando Félix. Shohei Ohtani y las marcas históricas que persigue en la MLB
La clase 2028-2029 que ya parece inevitable
Si Félix Hernández es el próximo en la fila, lo que viene después de él es una ola. Albert Pujols (República Dominicana) y Yadier Molina (Puerto Rico) se vuelven elegibles para la boleta en 2028. Miguel Cabrera (Venezuela) lo hace en 2029. Los tres son considerados por la mayoría de los escritores de béisbol como ingresos casi seguros, aunque el ‘casi’ siempre pesa en Cooperstown.
Pujols acumuló más de 700 jonrones y tres trofeos de MVP en una carrera de 22 temporadas; su único interrogante es cuántos votos necesitará para entrar en el primer intento (la expectativa es que sean muchos). Molina redefinió lo que significa ser cácher en el siglo XXI: 9 Guantes de Oro, dos anillos de Serie Mundial y una presencia en el campo que los propios pitchers describían como transformadora. Cabrera, por su parte, ganó la Triple Corona en 2012 y dos títulos de bateo consecutivos —el último pelotero en lograrlo antes fue Mickey Mantle en 1956.
El panorama para la comunidad latina en Cooperstown en los próximos cuatro años es, en pocas palabras, histórico. Ninguna de estas exaltaciones está garantizada —ninguna lo es, hasta que se cuentan los votos— pero el talento y los números están ahí.
