Para nadie es un secreto que el boricua Francisco Lindor tuvo un inicio lento en esta temporada, registrando average de .197 con cinco cuadrangulares y apenas once carreras remolcadas durante los primeros 29 juegos de esta temporada, siendo parte del mal inicio colectivo por parte de los de Queens. La baja producción de Lindor, junto con el mal funcionamiento del pitcheo, las lesiones y la baja producción de otro pilar como lo es Pete Alonso fueron cruciales para que los Mets tuvieran este inicio alicaído que pudimos presenciar, pero esto parece estar cambiando.
La clave del despertar de Francisco Lindor
Desde el 18 de mayo, el manager de los Mets, Carlos Mendoza, devolvió a Francisco Lindor al lugar de donde nunca debió irse dentro de la alineación, el primer puesto. Desde esta fecha, “Paquito” batea para .290 con 13 remolques y cinco cuadrangulares, haciendo que los Mets levanten el rostro y se sumergieran en una buena racha. La semana pasada el equipo neoyorquino tuvo balance de 5-1, siendo las cinco victorias de manera consecutiva.
Lindor como primer bateador de por vida:
De manera vitalicia, los números de Lindor son mejores cuando batea de primero en el orden, dejando línea ofensiva de .277/.514/.856 con 111 dobles, 95 cuadrangulares y 234 rayitas remolcadas. Además, cuando abre el juego como bateador ha conectado 102 imparables con 19 batazos de vuelta entera, 41 bases por bolas y .280 de average.
Otro dato que respalda la idea de lo clave que es el rendimiento de Lindor para que los Mets consigan ganar es como le va dependiendo del resultado del equipo, registrando promedio de .328 con nueve jonrones y 24 carreras empujadas cuando su equipo gana, mientras que en las derrotas tiene anémico promedio de .147 con apenas tres cuadrangulares.
Sin duda “Mr. Smile” es importante para los Mets, y su despertar con el madero hará eco dentro del dogout para mantener su racha ganadora.


