Los Athletics pusieron en designación para asignación a Joey Meneses el 18 de julio de 2026, apenas nueve juegos después de haber sido llamado al roster activo. El primera base y jardinero de Culiacán, Sinaloa bateó 3 de 20 — un promedio de.150 — en su breve regreso a Grandes Ligas, un rendimiento que no justificó su lugar en el roster de 40 hombres de Oakland. La organización ahora tiene cinco días para canjearlo, colocarlo en waivers o enviarlo a ligas menores, aunque Meneses tiene el derecho de rechazar cualquier asignación y declararse agente libre.
El problema con el béisbol de Las Vegas
La llamada al roster en junio tenía toda la lógica del mundo sobre el papel. En Triple-A Las Vegas, Meneses había publicado una línea de .348/.401/.543, con 11 jonrones y 76 carreras impulsadas en 69 juegos — números que gritan ‘este hombre está listo’. El problema es que el Las Vegas Ballpark es uno de los parques más favorables para los bateadores en todo el béisbol profesional, lo que infla las estadísticas de cualquier jugador que juegue ahí de local. Esas cifras brillantes chocaron con la realidad de los pitcheos en el nivel mayor, y el resultado fueron 3 hits en 20 turnos al bat.
El movimiento que sacó a Meneses del roster no tiene que ver con una decisión estratégica sobre el futuro del equipo: los Athletics necesitaban activar al relevista derecho Geoff Hartlieb para cubrir la baja del también relevista Justin Sterner por lesión. Meneses fue el precio de ese ajuste de roster. Movimientos de roster en MLB y cómo funcionan las DFA
Un ‘late bloomer’ que no ha encontrado el piso firme
La trayectoria de Meneses es la de un pelotero que tardó una década en llegar a las mayores y que cuando llegó, lo hizo de manera histórica. Debutó el 2 de agosto de 2022 con los Nationals de Washington a los 30 años y se convirtió en el primer pelotero nacido en México en conectar jonrón en su debut en MLB. Su primera media temporada fue explosiva — línea de.324/.367/.563 — y en 2023 empujó 89 carreras, su mejor marca en las mayores.
Pero desde ese pico, la curva fue hacia abajo. Su producción cayó en 2024, los Nationals lo removieron del roster de 40, y pasó toda la temporada 2025 en Triple-A Syracuse dentro del sistema de los Mets. Firmó con los Athletics en noviembre de 2025 con un contrato de ligas menores — básicamente una apuesta de última oportunidad. En su carrera de Grandes Ligas acumula 29 jonrones y 165 carreras impulsadas en 286 juegos con un wRC+ de 101, lo que lo pone exactamente en el promedio de un bateador de liga. No malo, pero tampoco suficiente para aguantar rachas de.150.
Su historial también incluye una suspensión de 12 meses en 2019 cuando jugaba para los Orix Buffaloes de Japón, tras dar positivo a hydroxystanozolol. Fue liberado por el equipo ese mismo día. Nunca tuvo un castigo equivalente en MLB, pero el episodio es parte del registro público del jugador.
Si los Athletics no encuentran socio de intercambio en los próximos cinco días, Meneses puede rechazar ir a ligas menores y declararse agente libre por segunda vez en su carrera. A los 34 años, con una temporada de Triple-A impresionante (aunque en un parque generoso) y un historial de representar a México en dos Clásicos Mundiales — incluyendo dos jonrones contra Estados Unidos en el CMB 2023 — todavía hay argumentos para que algún equipo le dé otro turno al bat.


