El boricua Javier Báez fue el gran protagonista en la dramática victoria de los Tigers de Detroit sobre los Red Sox de Boston, tras conectar dos jonrones, incluyendo un batazo de oro en la undécima entrada para sellar el triunfo 10-9 en el Comerica Park. Sobre todo en una situación en la que Detroit perdía por dos carreras en la pizarra antes del turno del Mago.
Javier Báez cerró una jornada memorable al disparar su segundo cuadrangular del juego en la parte baja del inning 11, con dos compañeros en circulación, para dejar tendidos a los Medias Rojas. El batazo decisivo fue ante un sweeper de 80 millas por hora del relevista Greg Weissert, un lanzamiento que se quedó bajo y en el medio del plato, y que el campocorto no desaprovechó para enviar la bola de línea al jardín izquierdo.
Javier Báez tiene de hijos a los Red Sox de Boston
El primer vuelacerca de la noche también fue de tres carreras y llegó en la parte baja de la cuarta entrada, cuando Javier Báez castigó al abridor Garret Whitlock con un batazo sólido, igualmente hacia el left field del Comerica Park. Con ese batazo, el boricua empató el juego y encendió la ofensiva de Detroit.
Con esta actuación, Báez elevó su total de cuadrangulares a cinco en la temporada y continúa mostrando señales de recuperación ofensiva en la temporada 2025. Su presencia en el lineup ha sido clave para unos Tigres que han dado señales de dominio en medio de una División Central de la Liga Americana todavía muy disputada.
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La actuación de Javier Báez no solo selló una victoria importante para Detroit, sino que también reafirmó su capacidad para brillar en los momentos clave. Ante los ojos de su afición, el puertorriqueño recordó por qué sigue siendo uno de los jugadores más peligrosos del circuito cuando entra en ritmo.


