Jacob Misiorowski llegó a 200 ponches el 9 de agosto de 2026 en apenas 129⅓ innings lanzados, convirtiéndose en el segundo pitcher más rápido en alcanzar esa marca en toda la historia de la MLB. El único que lo hizo más rápido fue Spencer Strider en 2022, con 123⅓ innings — el mismo Strider que hoy está vaciando su locker en Atlanta y que, según todos los indicios, no volverá a lanzar en lo que queda de la temporada. El récord sobrevivió, pero el contraste no puede ser más brutal.
El número que lo pone en la historia
A sus 24 años, el abridor de los Milwaukee Brewers entró a la lista más exclusiva del pitcheo moderno. Los únicos cinco pitchers que han llegado a 200 ponches más rápido en una temporada son: Spencer Strider en 2022 (123⅓ innings), Misiorowski en 2026 (129⅓), Strider de nuevo en 2023 (130 innings), Randy Johnson en 2001 (130⅔) y Gerrit Cole en 2019 (133⅓). Misiorowski entró al top cinco entre dos leyendas y su propio rival contemporáneo.
Los números de su temporada son de otro planeta: 1.63 de ERA, 0.73 de WHIP, récord de 11-5 y el liderato absoluto de las Grandes Ligas tanto en efectividad como en ponches. También sostiene el récord del pitcheo más rápido en la historia de la MLB con 105.5 mph, y antes de este arranque ya había ponchado a ocho o más bateadores en ocho aperturas consecutivas — un récord de franquicia para los Brewers. El Premio Cy Young de la Liga Nacional pasa en este momento por sus manos.
Todo esto mientras los Brewers ostentan el mejor récord del béisbol en 2026. La dominancia de Milwaukee esta temporada
Strider: el fantasma detrás del récord
Spencer Strider es trending en Google este 10 de agosto de 2026 no porque esté lanzando bien, sino porque su nombre aparece grabado en el récord que Misiorowski no pudo borrar. La ironía es total.
El abridor de los Atlanta Braves lleva fuera del montículo desde el 13 de junio de 2026, cuando entró a la lista de lesionados por inflamación en el codo derecho — su recta había caído a 88 mph en una apertura contra los Mets. Un MRI descartó daño estructural en el ligamento, pero el diagnóstico fue cuatro semanas de reposo bajo supervisión del Dr. Keith Meister, el mismo cirujano que le hizo el procedimiento de brace interno en abril de 2024. Desde entonces, ni manager Walt Weiss ni la organización han dado una fecha de regreso, y durante el último homestand de Atlanta el pitcher limpió su locker — señal inequívoca de que el club no lo cuenta para el cierre de temporada ni para playoffs.
El historial es pesado: cirugía Tommy John en Clemson en 2019, temporada 2024 completa perdida por la reconstrucción del UCL, y ahora un tercer episodio en el codo en 2026. En 2025, su regreso fue funcional pero lejos del dominador que llevó a los Braves a 20 victorias y 281 ponches en 2023: terminó 7-14 con 4.45 de ERA. Este año, antes de la IL, sus números eran aún más preocupantes: 5.31 ERA y 1.36 WHIP en 39 innings.
El detalle que no pasa desapercibido: de los cinco pitchers en el top de ponches más rápidos en una temporada, cuatro sufrieron lesiones serias de codo en algún punto de su carrera. El único que escapó fue Randy Johnson — que tenía 37 años cuando lo hizo y ya había pasado por todo. La lista de los que lanzan más duro y más rápido que nadie tiene un costo conocido, y Misiorowski lleva apenas un año completo en las Mayores.
