La recuperación de Francisco Lindor avanza según lo previsto y eso, para los Mets de Nueva York, es casi tan valioso como un hit en el noveno inning. El campocorto puertorriqueño, sometido recientemente a una cirugía para extirparle un ganchoso en la mano, ha superado un primer y fundamental obstáculo en su camino de regreso a los diamantes.
El propio mánager Carlos Mendoza fue el encargado de dar la buena nueva desde los campos de entrenamiento. La intervención, siempre delicada en un deporte que exige el máximo de las manos para batear y fildear, parece haber sido todo un éxito. Ahora toca la parte más tediosa pero crucial: dejar que el cuerpo termine de sellar la operación antes de exigirle al máximo.
Francisco Lindor avanza sin contratiempos en su recuperación
“Ayer le retiraron los puntos”, confirmó Mendoza ante los medios. Una frase corta pero cargada de optimismo para la afición metropolitana. El siguiente paso, explicó el dirigente, es la paciencia. “Vamos a esperar dos o tres días para asegurarnos de que la cicatriz esté en perfectas condiciones. No queremos apresurar nada. Cuando eso esté listo, comenzará con las actividades de impacto”.
Te podría interesar: Alex Cora destaca lo que hace especial a Ranger Suárez para Red Sox
Esta pausa de 48 a 72 horas es una medida de precaución estándar. Lo importante es que, hasta ahora, todo el proceso postoperatorio de Francisco Lindor ha ido sobre ruedas. “Todo ha ido bien con su progresión”, sentenció Mendoza, despejando cualquier atisbo de preocupación sobre posibles complicaciones o retrasos en el cronograma.
Mientras Francisco Lindor completa esta fase de recuperación pasiva, los Mets contienen el aliento. La franquicia sabe que su estrella es el motor del equipo, tanto en el campo como en el clubhouse. Perderlo un tiempo significativo sería un golpe duro. Por ahora, el parte médico invita al optimismo. La cicatrización avanza, los puntos ya son historia y, en cuestión de días, la rutina de ejercicios de Lindor volverá a parecerse un poco más al béisbol. El objetivo sigue siendo el mismo: llegar al 100% al arranque de la temporada.

