Los fanáticos de los Atléticos de Oakland están viviendo el final de una era, y algunos se lo están tomando de una manera bastante particular: llevándose asientos del estadio como recuerdo.
Fanáticos de los Atléticos de Oakland destrozan el estadio para despedirse de su equipo
La partida del equipo hacia Las Vegas ha dejado un sabor amargo en los seguidores más fieles, quienes han sido testigos de 57 temporadas en el Coliseum.
Con la última temporada en Oakland llegando a su fin, el estadio, antes lleno de vida, ahora se siente vacío y casi abandonado.
Este acto de llevarse los asientos va más allá de simples recuerdos materiales; representa una especie de protesta silenciosa.
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Durante años, los fanáticos han soportado ver cómo el equipo se ha ido alejando tanto de sus aspiraciones competitivas como de su comunidad.
Las gradas, que alguna vez vibraron con cánticos de apoyo, ahora son escenario de reclamos como “¡Vendan el equipo!”, que resuenan con menos fuerza pero con mayor desesperación.
Oakland A’s fans aren’t leaving empty handed tonight 😂😂 pic.twitter.com/23B1rqDU9w
— Jose Bouquett (@josebouquett) September 25, 2024
El equipo anunció su mudanza hace casi 18 meses, y desde entonces, la relación entre los aficionados y la directiva se ha deteriorado rápidamente.
Los vendedores, como Kendrick “Ice Cold Kenny Bo” Thompson, que han trabajado en el estadio por años, ahora enfrentan la tristeza de ver cómo su lugar de trabajo y hogar deportivo se desvanece.
Kenny Bo, uno de los vendedores de cerveza más conocidos, ha estado presente en cada juego, pero predice un final lleno de lágrimas para los fanáticos que no quieren dejar ir esta etapa.
El Coliseum, que alguna vez fue hogar de equipos legendarios, se convertirá en un espacio vacío.
A medida que los seguidores se llevan pedazos del estadio, ya sea un asiento o una reja, no solo están cargando con objetos, sino con los recuerdos de las victorias, los amigos que hicieron, y la conexión que tuvieron con su comunidad a través del equipo.
El 26 de septiembre será el último partido en este icónico estadio, y muchos están listos para despedirse.
El traslado a Las Vegas deja a Oakland sin un equipo profesional por primera vez desde 1960, marcando el fin de una era y el inicio de una nueva etapa llena de incertidumbre para los fanáticos.

