Dustin May sale tras un pitcheo golpeado a 106 mph y los Brewers igual ganan 8-1

Dustin May agachado en el montículo después de ser golpeado por lineazo en la escápula durante el juego Brewers vs Mets del 26 de agosto de 2026.

Dustin May lanzó un solo pitcheo el miércoles 26 de agosto de 2026 en el Citi Field antes de que un lineazo de 106 mph del novato de los Mets A.J. Ewing lo golpeara en la espalda alta y lo sacara del juego con escápula derecha contusionada. No fue el primer pitcher en irse tan rápido — eso lo había hecho Pablo López con los Marlins el 2 de julio de 2021 — pero pocos cargadores tienen el historial médico de May para que el susto pese tanto. El bullpen respondió, Brice Turang conectó un jonrón de tres carreras y los Cerveceros de Milwaukee remontaron para ganar 8-1.

Un pitcheo, 106 mph y el susto más corto de la temporada

La escena duró apenas unos segundos. Dustin May entregó el primer lanzamiento del juego, A.J. Ewing lo mandó de regreso a 106 mph directamente a la espalda alta del pitcher, y la pelota rebotó hacia el tercera base David Hamilton, que la atrapó de un salto para sacar al corredor en primera. Resultado: un out, cero carreras, un abridor en el suelo.

May intentó lanzar pitcheos de calentamiento adicionales antes de retirarse, lo que al menos descartó daño neurológico inmediato en el brazo. El diagnóstico oficial fue escápula derecha contusionada — una lesión de tejido blando, no una fractura. El mánager Pat Murphy fue directo después del juego: “We’re hopeful”, dijo sobre la próxima apertura de May programada para principios de la semana siguiente. Nada de cirugía, nada de lista de lesionados de 60 días, al menos por ahora.

Lo que hace el momento diferente a cualquier otro susto en el montículo es lo que May ya cargaba antes de pararse en esa lomita del Citi Field. El pitcher de 28 años — cumple 29 el próximo mes — ha pasado por dos cirugías Tommy John. Pero eso es casi anecdótico comparado con lo que vivió en la temporada 2024 con los Dodgers: sufrió un desgarro o perforación en el esófago que derivó en una cirugía de emergencia, y el propio May admitió que pudo haber muerto. Volvió al béisbol de todas formas.

El bullpen que May no pudo ser y la remontada que sí llegó

Con su abridor fuera tras un pitcheo, Milwaukee necesitaba que el bullpen hiciera lo que casi ningún equipo espera que haga: cargar con nueve entradas completas y salir ganando. Lo hicieron.

Brice Turang fue el golpe más contundente de la noche: un jonrón de tres carreras que rompió el juego y pavimentó la remontada. El marcador final, 8-1, no refleja un equipo que improvisó — refleja a un equipo que, con el mejor récord de la Liga Nacional en este tramo de la temporada, sabe cómo ganar de distintas formas.

El contexto de la serie ayuda a entender la dimensión del resultado. La noche anterior, el 25 de agosto, los Mets habían vencido 3-2 en 10 entradas cuando Francisco Lindor anotó la carrera del triunfo aprovechando un error de tiro. Los Mets ocupan el último lugar de su división pero habrían llegado al encuentro con una racha notable desde la fecha límite de cambios — no son el equipo fácil que el récord sugiere. Ganar la segunda noche, con el abridor fuera en el primer pitcheo, tiene más valor de lo que el marcador deja ver.

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