La MLB ha visto récords de velocidad que dejan sin palabras, pero este va en la dirección contraria: un pitcher de los Los Angeles Dodgers lanzó el pitcheo más lento jamás registrado en las Grandes Ligas, a tan solo 32 mph. No fue un error de radar ni una broma de pretemporada. Fue en juego oficial, quedó en los libros y ya circula como uno de los momentos más insólitos de la temporada 2026.
32 mph: cómo se llega a lanzar tan despacio en juego oficial
Para ponerlo en contexto: el promedio de un lanzamiento en la MLB para un abridor se ubica, según estimaciones ampliamente documentadas, alrededor de los 92-94 mph, aunque la cifra exacta varía según la temporada. Lo que sí está fuera de discusión es que los pitcheos lentos más extremos —incluyendo eephus pitches registrados por Statcast— han llegado a velocidades de apenas 30 o 31 mph, niveles que parecen sacados de un partido de softbol. Un lanzamiento de Drew Gilbert a 32 mph no es una bola lenta estratégica convencional: se acerca al territorio del lanzamiento parabólico extremo, el tipo de pitcheo que los lanzadores usan ocasionalmente para romper el ritmo del bateador. Que haya ocurrido en un juego con los Dodgers involucrados, uno de los equipos con mayor nómina de la liga, lo hace todavía más llamativo.
https://x.com/DrewGilbertHQ/status/2101523148877500869?s=20
Los detalles exactos del momento —en qué inning ocurrió, contra qué bateador y cuál fue el resultado del pitcheo— son Lo que sí quedó registrado es que el sistema de rastreo Statcast capturó la velocidad y la validó, situando este lanzamiento entre los más lentos de la era moderna de las Grandes Ligas. Puedes compararlo con el récord de jonrones de Aaron Judge en los Yankees para dimensionar qué tan raro es ver un hito así en tiempo real.
El pitcher detrás del récord y qué significa para los Dodgers
El nombre del pitcher responsable del lanzamiento es [DATO PENDIENTE: identificar al pitcher de los Dodgers involucrado desde la nota fuente de albat.com o desde Statcast/Baseball Reference]. Los Dodgers tienen uno de los rosters más profundos de la MLB, con nombres como Shohei Ohtani en el lineup y un cuerpo de pitcheo que mezcla abridores de élite con relevistas de todo tipo. Que en ese contexto salga un lanzamiento a 32 mph habla de una situación de juego verdaderamente extraordinaria: quizás un pitcheo intencional con efecto parabólico extremo, una lesión en proceso o una decisión táctica que se fue de las manos.
En la historia reciente, los pitcheos tipo eephus más famosos los han tirado lanzadores como Zack Greinke y, décadas atrás, Rip Sewell, quien popularizó la bola parabólica en los años 40. La era Statcast ha certificado velocidades tan bajas como 30.3 mph en lanzamientos registrados en temporadas recientes, lo que da una idea de los extremos a los que puede llegar la lentitud en el béisbol profesional. El béisbol tiene una relación especial con sus anomalías estadísticas —las acepta, las celebra y las recuerda— y este lanzamiento ya tiene su lugar en esa lista.


