Daniel Mengden está lanzando la mejor temporada de su carrera en la Liga Mexicana de Béisbol. Con los Tecolotes de los Dos Laredos en 2026, el derecho lleva ERA de 2.35, WHIP de 1.06 y récord de 3-0 —números que contrastan brutalmente con su 2025— y su última salida frente a los Rieleros de Aguascalientes el 4 de junio dejó 6.1 entradas en blanco, 9 ponches y cero carreras para terminar de convencer.
El salto de 2025 a 2026: los números que hablan solos
La comparativa es contundente. En 2025, Mengden terminó con ERA de 4.00, WHIP de 1.43 y una relación SO/BB de apenas 2.03 —números de lanzador sólido, no de dominador. En lo que va de 2026, esos indicadores cambiaron en cada renglón: ERA 2.35, WHIP 1.06, SO/BB de 4.09. Ese último dato es el más revelador: por cada cuatro ponches, apenas un boleto. Es el sello de un pitcher que manda en el duelo.
La reducción de bases por bolas es la clave del salto. En 2025 entregaba 3.3 boletos por cada nueve innings; este año bajó a 1.8. Menos tráfico en las bases, menos daño acumulado, más innings en blanco. Su ponche por cada nueve también subió de 6.7 a 7.5, lo que confirma que no solo está siendo más cuidadoso —está siendo más agresivo cuando cuenta. La LMB y sus abridores extranjeros más dominantes tienen historial de temporadas explosivas cuando el comando llega junto con la velocidad, y Mengden está viviendo eso ahora mismo.
La joya de pitcheo del 4 de junio contra Aguascalientes
La salida más reciente lo dejó en otra dimensión. Frente a los Rieleros de Aguascalientes, Mengden completó 6.1 entradas cargando solo 3 hits, 2 boletos y acumulando 9 ponches sin permitir carrera. No fue un juego sencillo de control: fue dominio activo, con ponches y con la capacidad de salir del aprieto cuando los corredores intentaron instalarse.
Para un lanzador con paso por Grandes Ligas —Mengden debutó con los Athletics de Oakland y tuvo temporadas en el roster de equipos como Houston y Toronto— este tipo de actuación en la LMB no es sorpresa en cuanto a talento, pero sí en cuanto a consistencia. En 53.2 innings lanzados esta temporada, los números periféricos no mienten: esto no es una racha de dos salidas buenas. Es una tendencia.


