Dallas Keuchel no se rinde. El zurdo de 38 años que ganó el Premio Cy Young de la Liga Americana en 2015 con los Houston Astros firmó un contrato de ligas menores con los Oakland Athletics y se reportará al Triple-A Las Vegas Aviators, según reportó Jeff Passan de ESPN. Es su segundo intento de comeback en ligas menores en dos años, después de un paso por los Royals en 2025 que nunca se convirtió en llamada a las grandes ligas.
El precipicio estadístico que Keuchel necesita escalar
Los números cuentan una historia difícil de ignorar. En su mejor versión, Keuchel fue el pitcher más complicado de la Liga Americana: 20-8, ERA de 2.48 y 232 innings lanzados en 2015, el tipo de temporada que define carreras. Ganó cinco Guantes de Oro, fue dos veces Estrella y se colgó el anillo de la Serie Mundial de 2017 con Houston. En total, acumuló récord de 103-92 y una ERA de 4.04 en 13 temporadas.
Pero desde 2022, el mismo pitcher registró una ERA de 7.59 en 115 innings en MLB, repartidos entre Texas, Minnesota y Milwaukee. Su último juego en las mayores fue el 13 de julio de 2024 con los Brewers, en cuatro aperturas con ERA de 5.40, antes de ser designado para asignación. Lo que siguió fue un stint en Japón con los Chiba Lotte Marines y el béisbol japonés como tabla de salvación y luego siete aperturas en Triple-A con los Royals en 2025, donde registró una ERA de 3.53 en 35.2 innings. Suficiente para no colapsar, insuficiente para que Kansas City lo llamara.
El estilo de Keuchel siempre fue de inducir rodados y controlar la zona, no de ponchar por velocidad. Eso, en teoría, lo hace un candidato más longevo que un pitcher de poder. El problema: cuando los bateadores modernos elevan la pelota, él paga el precio. Y la incapacidad de mantener su control fino ha sido el hilo que cosió todas sus temporadas malas desde que salió de Houston.
Por qué los Athletics tienen sentido como destino
Para Oakland, el riesgo es casi inexistente. Los Athletics atraviesan una reconstrucción profunda y sus necesidades en la rotación son reales. Un contrato de ligas menores no cuesta nada si no funciona y tiene valor potencial si Keuchel logra estabilizarse en Las Vegas antes de que el equipo lo necesite arriba.
El contrato de $55.5 millones que firmó con los White Sox en 2019 parece de otra galaxia comparado con esto. Aquella inversión fue una de las más decepcionantes de esa era: Chicago lo liberó en 2022 tras una ERA de 7.93 en dos temporadas. Lo que hoy ofrece Keuchel no es esa promesa de as, sino la de un veterano con oficio que podría ser útil en el fondo de una rotación hambrienta de innings.
La pregunta honesta es si los Las Vegas Aviators verán al Keuchel de los Royals en 2025, el que sobrevivió con 3.53 de ERA, o al de los últimos años en MLB. Si aparece el primero, hay una conversación. Si aparece el segundo, esta historia termina en julio.


