Los Tampa Bay Rays firmaron a Craig Kimbrel, según reportó Ken Rosenthal, días después de que los New York Mets lo designaran para asignación tras una temporada turbulenta. El veterano relevista registró una ERA de 6.00 en 15 entradas con Nueva York, números que no le hicieron justicia a una carrera construida sobre más de 400 salvamentos y nueve selecciones al Juego de Estrellas. A los 36 años, Kimbrel no se rinde y Tampa Bay le da otra oportunidad en las Grandes Ligas.
La historia de Craig Kimbrel en 2026 con los Mets no fue la que nadie esperaba. El derecho de Georgia llegó a Nueva York cargando uno de los currículums más impresionantes en la historia del bullpen moderno: fue nueve veces All-Star, dominó la era del 2010 con unos de los mejores ratios de ponches por entrada de su generación y construyó una identidad casi icónica con su postura de brazo extendido antes de cada lanzamiento. Pero los números no cuadraron esta vez. Una ERA de 6.00 en apenas 15 entradas fue suficiente para que los Mets lo pusieran en la puerta.
Qué pasó con Craig Kimbrel en los Mets
El proceso de DFA (designado para asignación) es casi siempre el preludio al final para un jugador veterano. En el caso de Kimbrel, tardó pocos días en encontrar equipo, lo que dice algo sobre la percepción que todavía existe en los front offices de MLB sobre lo que puede dar el relevista cuando está afinado. Los historia de relevistas veteranos en Tampa Bay no son raros en una organización que históricamente ha sabido exprimir valor de piezas descartadas por otros equipos.
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Tampa Bay tiene reputación de laboratorio en MLB. No es casualidad que los Rays aparezcan cada temporada como destino de relevistas que necesitan recalibrarse: la organización combina análisis avanzado con un staff de pitcheo que ha transformado carreras que parecían terminadas.
Para Craig Kimbrel, el contexto importa tanto como el brazo. Un equipo que gestione sus entradas, que lo use en situaciones controladas y no en fuego abierto cada noche, podría sacar versiones todavía útiles del cercador. Su recta todavía aparece en los radar guns por encima de las 93-94 millas por hora en sus mejores días —aunque la consistencia ha sido el problema desde que salió de Boston en 2019.
Si los Rays logran que Craig Kimbrel encuentre esa consistencia aunque sea por medio torneo, habrán hecho una de las apuestas más baratas y potencialmente rentables del bullpen.


