Aaron Judge se sometió a una tomografía de la primera costilla derecha durante el receso del Juego de Estrellas y los resultados del 17 de julio confirmaron lo que los Yankees esperaban con cautela: hay mejoría en la cicatrización, pero no la suficiente para que los médicos le autoricen retomar actividades de béisbol. El capitán de Nueva York lleva fuera de acción desde el 31 de mayo de 2026 —diagnosticado oficialmente con una fractura por estrés el 4 de junio— y por ahora no puede hacer swings de práctica ni ejercicios con el tren superior.
Qué dicen los exámenes y qué falta antes de que Judge vuelva a jugar
La mejoría existe, pero el proceso no está donde necesita estar. Los médicos de los Yankees revisaron las imágenes junto al Dr. Gregory J. Pearl, especialista del Hospital Cardiovascular Baylor Hamilton en Texas con experiencia en síndrome de la salida torácica en atletas de alto rendimiento, y la conclusión fue la misma: Judge necesita al menos otra tomografía antes de que se pueda hablar de cualquier actividad de béisbol. No hay cronograma definido. No hay fecha de regreso. El propio manager Aaron Boone lo confirmó sin rodeos.
Judge, por su parte, se mostró optimista ante los medios y dijo confiar en regresar antes de que concluya la temporada 2026. Pero hay un matiz importante: el jardinero cree que la lesión se originó el 26 de abril en Houston, cuando realizó una jugada defensiva en plancha, y que jugó con molestias durante semanas hasta que el dolor lo sacó del lineup a finales de mayo. Ese historial de jugar lesionado complica cualquier proyección de recuperación, porque la costilla ya acumulaba estrés antes del diagnóstico oficial. Además, esta no es la primera vez que Judge enfrenta esta lesión: en 2019 sufrió una fractura por estrés en la misma primera costilla derecha, acompañada de un pulmón parcialmente colapsado —la pandemia de 2020 evitó que esa vez se perdiera partidos. el historial de lesiones más costosas en la historia de los Yankees
El número que explica por qué esto importa más allá del parte médico
Con Judge en el lineup, los Yankees tienen récord de 36-23. Sin él, 18-19. Esa diferencia de porcentaje de victorias —61% contra 49%— no es solo una estadística sentimental; es la brecha entre un equipo que compite por el banderín y uno que llega justo al postemporada.
Antes de la lesión, Judge acumulaba línea ofensiva de .248/.375/.533 con 17 jonrones, 38 carreras impulsadas y OPS de .908 en 59 partidos. Números de MVP incluso en un arranque que él mismo describiría como irregular. Los Yankees entran a la segunda mitad con récord de 54-42, en segundo lugar del Este de la Liga Americana, a entre 2.5 y 3 juegos de los Rays de Tampa Bay (56-38). A esa brecha hay que sumarle las bajas de Giancarlo Stanton por distensión en la pantorrilla y Carlos Rodón por inflamación en el codo izquierdo.
Según el analista Jeff Passan de ESPN, el resultado de los próximos exámenes de Judge no solo definirá su plan de rehabilitación —también determinará qué tan agresivos sean los Yankees en la fecha límite de cambios de agosto de 2026. Si la costilla cicatriza bien y hay expectativa real de regreso, la organización comprará piezas para la segunda mitad. Si el horizonte se alarga, la lógica apunta a moverse con más cautela. El parte médico de un solo jugador, en este caso, tiene consecuencias directas en la mesa de negociaciones.


