La ofensiva de los Yankees de Nueva York explotó con una contundente demostración de poder en el Camden Yards, donde Aaron Judge comandó un “back to back to back” frente a los Orioles de Baltimore. El capitán fue el segundo en la seguidilla de tres cuadrangulares consecutivos, todos conectados por el jardín derecho, en un ataque que dejó sin respuesta al abridor Kyle Gibson, quien hacía su primera aparición tras salir de la lista de lesionados.
La fiesta de jonrones la inició Trent Grisham, quien aprovechó una recta alta para depositarla en las gradas del jardín derecho. Inmediatamente después, Aaron Judge se encargó de ampliar la ventaja con un estacazo imponente que dejó claro su gran momento ofensivo. Para cerrar la ráfaga, el novato Ben Rice también encontró una recta en la zona y completó la trilogía de batazos, todos en dirección al mismo sector del campo.
Aaron Judge comanda la paliza de Yankees
Fue un pasaje demoledor para los Orioles y especialmente para Gibson que no tuvo control ni comando, y los Yankees no desperdiciaron la oportunidad. Aaron Judge, que atraviesa una racha ascendente en la temporada, volvió a ser la figura central de un equipo que busca retomar el dominio en la División Este de la Liga Americana. Su cuadrangular fue el décimo de la campaña y refuerza su liderato en el departamento de OPS dentro del club.
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La actuación también sirvió para destacar el aporte de Grisham, quien ha respondido con solidez en los turnos que ha recibido, y de Rice, que sigue ganando confianza en sus primeras experiencias en las Grandes Ligas. Con esta demostración de fuerza, los Yankees no solo consiguieron una victoria clave en la carretera, sino que enviaron un mensaje claro: cuando su núcleo ofensivo se conecta con Aaron Judge, pocos equipos pueden contener su poder.

