El mánager, Lipso Nava, quien dirigió a los Caimanes de Barranquilla en la Liga Colombiana de Béisbol Profesional (LCBP), emitió en un comunicado de prensa, el incumplimiento de su contrato, culpando al gerente general, José Víctor de Castro y al gerente deportivo, Roger Figueroa. Tras quedar eliminados en semifinales por los Gigantes de Barranquilla.
Nava, de 51 años de edad, dijo: “En líneas generales la experiencia no fue positiva. Al final el equipo de Caimanes, su gerente general y su gerente deportivo, no se comportaron a la altura que uno espera como profesional”.
Inclusive mencionó el incumplimiento de varios pagos, además de contratos firmados y de palabras con los peloteros venezolanos de Grandes Ligas, Sandy León y Adrián Sánchez,“le darían un plus a mi line up y un realce a ese béisbol, al final ni siquiera terminaron uniformados por esas razones”.
Además, Nava agradeció la oportunidad, sin embargo, agregó: “Vimos como juegos se definían por forfeit por otros clubes que no pagaban a sus jugadores y eso deja mucho que desear a este nivel”.
El venezolano mencionó que la gerencia dejó mucho que desear desde el principio: “Apenas recibimos los uniformes el mismo día Inaugural, mis jugadores trasladándose en autobuses que no cumplían con las condiciones mínimas de descanso”.
Nava informó que tuvo que pagar su boleto y su estadía en Barranquilla: “Tuve que poner dinero de mi bolsillo, no solo en esa estadía después de terminar la temporada, si no para comprar mi boleto aéreo a mí casa”.
El dirigente campeón con las Águilas del Zulia en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) en la temporada 2016-2017, expresó que Colombia no está lista para formar parte de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe: “Tienen demasiado que mejorar si pretenden llevar este circuito a las ligas del Caribe y tienen que empezar por darle un trato profesional a todos y cada una de las personas que participan en este circuito”.

