El campeonato conseguido por los Tiburones de la Guaira no es solamente un reflejo del arduo y constante trabajo que ha ejercido la organización para volver a la cima del Béisbol profesional venezolano, sino también una historia de consistencia y perseverancia para la afición guairista, que por fin luego de casi cuatro décadas puede volver a probar las mieles del campeonato.
La espera fue larga para los Tiburones de La Guaira
Una de las sequías más largas del Beisbol Caribeño fue rota cuando los Tiburones de La Guaira vencieron en cinco juegos a los Cardenales de Lara en el terreno del Estadio Antonio Herrera Gutiérrez, consolidándose como campeones tras 28 años, luego de que en la temporada 1985-1986 vencieran a lo Leones del Caracas para conseguir su séptimo campeonato.
Para la temporada 1986-1987, los Tiburones de la Guaira mantenían su dominio en la LVBP, pues buscaban lo que iba a ser su cuarto título en cinco años, sin embargo, cayeron por barrida ante su mayor rival, los Leones del Caracas, sin saber que sería el comienzo de una larga espera para volver a celebrar un título.

La dinámica del equipo tomó otra dirección y la afición de La Guaira no vio a su equipo volver a una final en toda la década de los noventas, misma que se extendió hasta los 2010, pues el equipo volvió a una final hasta la temporada 2011-2012, año en que cayeron en seis juegos ante los Tigres de Aragua.

La alegría parecía no regresar al equipo costeño hasta el año pasado, cuando la afición vió un cambio positivo en la dirección del equipo, dando una de las mejores temporadas del equipo en años y llegando hasta la final, donde nuevamente el equipo cayó ante los Leones en seis juegos, aunque una luz de esperanza comenzaba a iluminar al equipo.
Este año la llegada de Ozzie Guillen terminó por ser la pieza fundamental para que un equipo lleno de chispa, pasión y talento culminara un trabajo de más de 38 años, consiguiendo la tan esperada octava condecoración en una de las ligas profesionales más reconocidas a nivel mundial.
Hoy hay motivos para festejar en La Guaira y en todo Venezuela, pues este equipo fue el reflejo de la persistencia y tenacidad que se tiene cuando los esfuerzos apuntan a un mismo objetivo, el de salir adelante, aun cuando haya caídas en el camino.

