En 1868, Lizzie Arlington se convirtió en la primera mujer en firmar para un equipo de béisbol profesional de hombres. Después de tener actividad en varios juegos de exhibición por algunos meses, fue llamada por los Reading Coal Heavers; equipo con el que debutaría profesionalmente el 5 de julio de aquel año. En aquel encuentro, Arlington entró al noveno episodio con la ventaja parcial de 5-0. Lizzie tuvo una gran actuación; tras solamente permitir dos imparables y ninguna carrera.
En uno de sus artículos, el periódico American Eagles reportó en uno de sus artículos que la aparición de Arlington tenía un objetivo más de moda que deportivo: “Lizzie Arlington, aclamada como la ‘lanzadora más famosa del mundo entre las damas’, fue la atracción especial que atrajo a más de 1000 personas al campo de béisbol la tarde del martes, incluidas 200 mujeres. Sin embargo, aparentemente la trajeron allí para mostrar al público cómo lucía y cómo vestía, ya que solo apareció unos minutos en práctica y lanzó en la última entrada…
El verdadero motivo de su aparición en el diamante se desconoce. Sin embargo, su actuación motivó a otras mujeres para involucrarse en el deporte y darse cuenta que el béisbol no es solo para hombres.
Desde ese juego, Lizzie nunca volvió a lanzar para un equipo de profesional de hombres. Sin embargo, eso no impidió que Arlington siguiera jugando al béisbol, pues lanzó para las Bloomer Girls donde disputó un total de 298 juegos y perdió solamente 87. Después de retirarse del béisbol, Arlington practicó otros deportes como el tiro, tenis y la equitación.
A pesar de que ninguna mujer ha jugado en las grandes ligas, tres mujeres formaron parte de la Liga de Negros en 1950: Toni Stone, Mamie “Peanut” Johnson, y Connie Morgan.
