La ilusión de ver nuevamente a Francisco Lindor, Javier Báez y Carlos Correa defendiendo los colores de Puerto Rico en el Clásico Mundial de beisbol se apagó antes de tiempo. A pesar de intensas gestiones y de un trabajo contrarreloj por parte de la Federación, ninguno de los tres recibió el permiso necesario para integrarse al torneo, una decisión que sacude tanto al equipo como a su afición.
El panorama se fue complicando con el paso de las horas. Desde el entorno federativo se mantuvo la esperanza hasta el último momento, con contactos permanentes y negociaciones que se extendieron hasta altas horas, pero el resultado final fue negativo. La ausencia de estas figuras cambia por completo el escenario competitivo y obliga a replantear expectativas de cara al certamen.
Puerto Rico pierde a Javier Báez, Francisco Lindor y Carlos Correa
La baja simultánea de Lindor, Báez y Correa representa mucho más que la pérdida de talento en el terreno. Se trata de líderes naturales, referentes generacionales y piezas clave en la identidad reciente del combinado boricua, que había encontrado en ellos una base sólida para competir al más alto nivel internacional.
Te podría interesar: Freddy Peralta abandona a República Dominicana para el Clásico Mundial
Sin embargo, el equipo deberá mirar hacia adelante. Puerto Rico cuenta con una camada de jugadores capaces de asumir el reto y sostener la competitividad, aunque el margen de error será menor. La planificación ahora apunta a fortalecer la cohesión del grupo y maximizar los recursos disponibles, en un contexto claramente adverso.
Para la afición, queda el sabor amargo de una oportunidad perdida. El Clásico Mundial siempre ha sido una vitrina especial para las estrellas de Puerto Rico, y esta vez el destino quiso que tres de sus máximos exponentes se quedaran fuera. Aun así, la camiseta seguirá pesando, y el reto será convertir la ausencia en motivación colectiva.

