Pareció una nueva gran adquisición de la gerencia del Caracas, Phil Regan venía de coronarse en la liga dominicana, tarea que no cualquier dirigente puede consumar. En aquella temporada 1989-90, Regan pareció confirmar el acierto de su contratación. Los Leones clasificaron con marca de 32-28, comandaron el round robin semifinal con 8 ganados y 4 perdidos. Se titularon al vencer en la serie final a Cardenales de Lara en siete juegos. Se presagiaba una nueva dinastía para los caraquistas bajo la tutela de un manager tan dinámico, reflexivo y conocedor. De hecho en la temporada siguiente los melenudos regresaron a la serie final, sólo que esa vez los Cardenales ganaron su primer título en LVBP al vencer cuatro juegos por dos. En la campaña 1991-92, Regan quedó fuera de la clasificación y en la 92-93 no pasó de la serie semifinal. Luego perdió aquella vibrante final ante Tim Tolman y Magallanes en la 93-94. Y aunque dirigió a los Leones en la 94-95, debió abandonarlos en medio de la temporada porque fue nombrado manager de un equipo de grandes ligas (Orioles de Baltimore), Pompeyo Davalillo llevó al campeonato al Caracas. Regresó en la 1996-97 y volvió a perder la serie final ante Magallanes. En la temporada siguiente tuvo un nuevo disgusto al perder la serie final ante Cardenales en siete juegos, esa fue su temporada final con los Leones.
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En sus días de jugador activo Phil Regan ganó 15 juegos como pitcher abridor de los Tigres de Detroit en la temporada de 1963, pero luego tuvo dos campañas muy malas en 1964 y 1965, lo cual llevó a la gerencia de los Tigres a enviarlo a los Chiefs de Syracuse de la International League AAA. Fue adquirido por lo Dodgers de Los Angeles antes de iniciar la temporada de 1966, allí lo convirtieron en relevista. Ese año su marca fue de 14-1. Fue entonces cuando Sandy Koufax, el estelar zurdo de los Dodgers, lo apodó “The Vulture”, (“El Buitre”), por todas las victorias en relevo corto que le escamoteó al as de los pitchers abridores de los Dodgers. Ese 1966 la efectividad de Regan fue de 1.62, y lideró la liga nacional con 21 juegos salvados, todo eso le valió los honores de El Regreso del Año y Bombero del Año. En 1968 fue enviado a los Cachorros de Chicago junto a Jim Hickman, de nuevo fue nombrado Bombero del Año al lograr 12 victorias en relevo y 25 salvamentos. El 7 de julio de ese año ganó los dos juegos de una doble cartelera.
Entre otros cargos técnicos, Regan fungió como coach de pitcheo de los Marineros de Seattle en 1984, scout de avanzada de los Dodgers de los Angeles (1987-1992), coach de pitcheo de los Indios de Cleveland (1994), manager de Orioles de Baltimore (1995), manager de Dukes de Albuquerque (filial AAA de Dodgers de Los Angeles) (1996), coach de pitcheo de Cachorros de Chicago (1997-1998), coach de pitcheo de Indios de Cleveland (1999), coach de pitcheo de equipo olímpico de béisbol de USA en Sydney, Australia 2000, manager de los West Michigan WhiteCaps (2000-2003), coach de pitcheo de los St. Lucie Mets, (2009-2015), coordinador de pitcheo de ligas menores de los Mets de Nueva York (2016-2019), coach de pitcheo interino de los Mets de Nueva York (2019),
En marzo de 1999 Juan José Ávila y Dámaso Blanco recorrían los campos de entrenamiento primaveral de grandes ligas en busca de nuevo manager para los Navegantes del Magallanes, tenían entre los probables candidatos a Clarence Gaston y a otros conocidos de LVBP, cuando se encontraron con los directivos del Caracas, Dámaso les preguntó si iban a repetir a Regan como manager y ellos solo sonrieron, por lo cual decidieron ir a conversar con él y en menos de un día habían conseguido firmar a Phil Regan como nuevo manager del Magallanes. Hubo muchos magallaneros que se quejaron porque Regan no había vuelto a ganar un campeonato en LVBP luego de aquel primer título de 1989-90. En la temporada 1999-2000, Regan llevó a los Navegantes hasta la final y la perdió cuatro juegos a uno ante Zulia. En la campaña siguiente se repitió la historia, Magallanes perdió la final ante Lara 4 juegos a 2, luego de comandar la ronda eliminatoria y la semifinal. Entonces se escuchaban más fuertes los reclamos de quienes llamaban a Regan “manager segundón”. En la temporada 2001-2002, Regan clasificó al Magallanes en el segundo lugar con marca de 30-32. Luego lideró la semifinal con marca de 12-4, y en la final despacharon a los Tigres de Aragua en cinco juegos. Aquel fue uno de los días más felices de Phil Regan y de los seguidores magallaneros, incluidos los que debieron acallar sus epítetos de “manager segundón”.
Alfonso L. Tusa C.
Fuentes y Referencias:
_ Shatzkin, Mike. The Ballplayers. The Idea Logical Press. 1999. Pp. 899.
_ baseball-reference.com.


