La entrada de Raidel Martínez al roster de los Vegueros de Pinar del Río es un ancla de salvación ahora mismo para el mentor Alexander Urquiola y los fanáticos del equipo pinareño claman al cielo en señal de agradecimiento.
Cuando todavía le restan a los vueltabajeros 8 partidos por jugar de la etapa clasificatoria y en estos entra en disputa un puesto a la los postemporada, la llegada de Martínez oxigena un cuerpo de lanzadores, que a pesar de la solidez ya siente el rigor de una campaña tan larga.
Raidel lleva ya varios años jugando en la Liga Profesional de Japón, con los Dragones de Chunichi; elenco con el cuál ha realizado labores tanto de abridor como de cerrador.
La experiencia en tierras niponas ha incidido en el desarrollo de su mentalidad como lanzador y por ende se ve a un Raidel más mesurado, inteligente y enfocado en su trabajo.
Al mismo tiempo el pinareño ha ganado en velocidad hasta sostener una potente recta de hasta más de 100 millas por hora.
Sin lugar a dudas, la incorporación de Raidel junto a la del zurdo Livan Moinelo le dan las mejores opciones a los pinareños no solo de clasificar sino de avanzar con fuerzas hasta la final.
Ya en temporadas pasadas Raidel ha jugado como refuerzo de otros equipos como los Alazanes de Granma y los Tigres de Ciego de Avila pero para esta Serie 60 tendrá la oportunidad de ayudar a su selección a avanzar a la segunda ronda, instancia a la que no llegan desde hace tres años.


