Para muchos entendidos; analistas y medios especializados, Frederich Cepeda es el mejor pelotero cubano de este siglo XXI.
Hablamos de Cepeda no solo por sus números extraordinarios en 20 Series Nacionales, más de 300 de average y también más de 2000 hits por solo mencionar, sino porque Cepeda es tal vez el pelotero con más sentido de profesionalidad que ha pisado un terreno en estos últimos veinte años.
Cepeda es elegante, desde la forma en el vestir, sus gestos, el hablar pausado, hasta su swing imponente a la hora de conectar la bola.
A sus 40 años, Frederich Cepeda sigue haciendo historia en los clásicos cubanos, pues este miércoles arribó a los 4000 embasados en Series Nacionales; convirtiéndose en el primer pelotero en lograr esta hazaña en todas las épocas.
Desde aquel cuadrangular ante Australia en la final de la Olimpiada de Atenas en 2004, el nombre de Frederich Cepeda quedó inmortalizado en el universo beisbolero.
Ya para el primer Clásico Mundial, el hombre era todo un consagrado y así lo demostró al quedar entre los más destacados del evento, con memorables jonrones ante Venezuela, en segunda ronda y Japón en la final.
Hasta el mítico Sadaharu Oh tuvo que quitarse el sombrero ante Cepeda y fue uno de los principales artífices de la contratación de Frederich por los Gigantes de Yomiuri, años después.
Estimados lectores cuando muchos lo dan por muerto, que ya no rinde más, que esto y aquello, cuando eso pasa, Cepeda siempre saca la casta y muestra su clase de gran pelotero.
De hecho ahora mismo en la Serie Nacional tal parece que es el mismo chico de veinte y tantos años que empezó a brillar allá a comienzos de los 2000.
Si alguien tiene un puesto guardado en el templo de inmortales del béisbol cubano, ese es Cepeda; su historia está ahí y se sigue escribiendo con letras mayúsculas.


