Una semana le queda a Alfredo Despaigne Rodríguez para viajar a Japón, y unirse junto a Yurisbel Gracial a los Halcones del SoftBank, los multi campeones de la NPB (Liga Profesional de béisbol japonés).
Debido a la situación que afrontan los playoffs de esta 60 Serie Nacional del béisbol cubano, detenidos a causa de múltiples contagios por COVID-19, probablemente el tiempo de recuperación y entrenamiento extienda la reanudación de los matchs Matanzas-Cienfuegos y —sobre todo— Santiago de Cuba-Las Tunas para fin de mes. Por esa razón, es muy probable que hayamos visto los últimos swings de Alfredo Despaigne vistiendo la camiseta de los Alazanes de Granma en estos playoffs.
Despaigne, de 34 años, acumula un envidiable pedigrí en la Liga Japonesa profesional: Ha bateado 160 jonrones, acumula 464 RBIs y .852 OPS en 689 durante siete campañas al más alto nivel. Si unificamos su rendimiento como el respetable slugger que ha sido, Despaigne sumaría 417 jonrones, pues ha bateado 257 en su historia dentro de las Series Nacionales de Cuba. Sin embargo, aunque de sólo saberse su presencia motivadora en el lineup, los lanzadores de los Leones de la Capital no se impresionaron: Le propinaron cinco ponches en 23 apariciones en home, dejándolo de 18-2, con average de .111, sólo tres empujadas y .372 OPS.
Con frecuencia en cada turno que consumió, se vio agitado por la bola rápida (entre 90 y 94 mph) de lanzadores jóvenes talentoso de la capital como los diestros Brayan Chi, Andy Rodríguez, Juan Xavier Peñalver y Maikel Taylor. Pero de cualquier manera, aunque estuvo fuera de forma, la maestría de Despaigne seguramente lo ayudará para hacer ajustes.
Ahora, eso sí, por los días y la fecha tentativa de regreso a Japón que se dio a conocer, si no logra quedarse unos días más, el toletero del icónico número “54” no podrá continuar junto a sus queridos Alazanes de Granma, con el equipo que ha sido campeón nacional por dos ocasiones.
El tiempo y la flexibilidad nos revelarán su camino, aunque también serán determinantes las mejorías que necesita el mayor evento deportivo cubano para prevenir la COVID-19.


