Buena parte de la fanaticada comenta ya sobre el estado de forma actual del cubano Aledmys Díaz, quien ha renacido como pelotero y desde su regreso al diamante, luego de una fractura de muñeca, está quemando la liga como decimos por ahí en buen cubano.
Para muchos el oriundo de Villa Clara, en el centro de la Isla, está inmerso ahora mismo en la que tal vez sea su mejor racha en Grandes Ligas, desde que debutara en el primer nivel con los Cardenales de San Luis.
Poniendo en contexto la figura de Aledmys, vemos que desde su retorno, el 27 de julio, hasta este 11 de agosto, el criollo batea para .321 de average, producto de 19 hits en 56 turnos oficiales al bate, con 3 jonrones y 14 empujadas; sin dudas anda on fire.
El tema adquiere mayor connotación debido a la ausencia del tercera base, Alex Bregman, a quien Aledmys ha suplido a la perfección, al punto de que muy pocos o casi nadie ha notado la ausencia de Bregman.
En líneas generales, Aledmys Díaz va rindiendo una muy buena campaña y con su jornada perfecta de este miércoles, donde se fue de 3-3, mejoró su promedio hasta .298 y su OPS a .833.
Ante el inminente regreso de Alex Bregman, muchos se preguntan sobre el futuro de Díaz y el manager Dusty Baker tendrá que decidir al respecto; incluso ya se comenta sobre la posibilidad de ubicarlo en primera base, ante la salida por lesión de Yulieski Gurriel.
Como que es un criterio general que al antillano le deben abrir un hueco en cualquier posición, en pos de aprovechar su forma deportiva actual.
Lo cierto es que Aledmys a palo limpio va implantando su ley, más allá de nombres o teorías supuestamente establecidas en el béisbol.


