¿Por qué los Yankees no suben a Jasson Domínguez, el joven talento conocido como “El Marciano”?
La respuesta puede ser más calculada de lo que parece. Brian Cashman, el gerente general de los Yankees, tiene una jugada oculta: mantener a Domínguez bajo control contractual por más tiempo.
Brian Chasman y la malévola razón por la cual no sube a Jasson Domínguez
Subir a Jasson Domínguez ahora significaría comenzar a correr el reloj de sus años de servicio en las Grandes Ligas.
Y aquí es donde está el truco: si los Yankees logran mantenerlo en Triple-A por un poco más de tiempo, podrán retrasar su llegada a la agencia libre.
Esto significa que el equipo tendría control sobre su contrato por más años antes de que pueda negociar un gran acuerdo como agente libre.
Con cada día que Domínguez pasa en las menores, los Yankees ganan tiempo.
Mientras tanto, Domínguez, que ha demostrado estar más que listo para aportar en el equipo grande con un promedio de bateo de .344 y nueve bases robadas en sus últimos 15 juegos, sigue esperando su oportunidad.
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Brian Cashman ha dicho que no hay espacio para Jasson Domínguez
Cashman ha afirmado públicamente que “no hay espacio” en el equipo para Domínguez. Pero, ¿realmente eso es cierto?
Es una estrategia que parece tener más que ver con un cálculo frío de los años de servicio del jugador.
Mantenerlo en Triple-A permite que su tiempo de servicio en las Grandes Ligas no comience a contar hasta más tarde, dándole a los Yankees un año extra de control antes de que Domínguez pueda siquiera pensar en negociar un contrato grande.
Con esta estrategia, los Yankees no solo aseguran tener a Domínguez más tiempo bajo su contrato actual, sino que también logran retrasar la llegada de su agencia libre.
En lugar de ver a Domínguez libre para negociar su futuro dentro de seis años, los Yankees podrían extender ese período, dándoles más flexibilidad y opciones estratégicas a largo plazo. Para un equipo como los Yankees, que siempre busca maximizar su talento y su inversión, esta es una jugada clave.
Para muchos fanáticos, esta estrategia no es más que una táctica sucia.
Jasson Domínguez ha demostrado que merece una oportunidad en el equipo grande, pero parece que los Yankees están más interesados en proteger sus propios intereses financieros que en premiar a un jugador que ha demostrado su valía.
La presión está aumentando, y Cashman tendrá que decidir si seguirá manipulando el tiempo de servicio de “El Marciano” o finalmente le dará la oportunidad que merece.
¿Qué será más importante para los Yankees, los números en el campo o los números en el contrato? Por ahora, parece que el dinero sigue mandando.

